MANAGUA ( AFP ). Los presidentes de Centroamérica revisan este miércoles con la OEA la estrategia común de lucha contra el narcotráfico, que convirtió a la región en la más violenta del mundo, y el impacto del cambio climático en la seguridad alimentaria de la población.
La cumbre fue convocada por el mandatario nicaragüense Daniel Ortega, cuyo país preside hasta diciembre el Sistema de Integración Centroamericano (Sica), con motivo de la conmemoración del 25 aniversario de los acuerdos que allanaron el camino a la paz en la región tras décadas de cruentas guerras civiles.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, acude como invitado especial a la reunión, que se celebrará en la tarde en un hotel del oeste de la capital, bajo estrictas medidas de seguridad.
Uno de los principales temas que abordarán los mandatarios será el avance la estrategia de seguridad aprobada en junio de 2011 en Guatemala, que la comunidad internacional prometió apoyar con 2.000 millones de dólares.
" Hay que ver cómo el mundo está cumpliendo con esas ofertas ", afirmó este miércoles el vice canciller nicaragüense Valdrack Jaentschke, previo al inicio de la cumbre.
El interés principal es " la búsqueda de fondos ", expresó el canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, quien representa a la presidenta Laura Chinchilla, que dispuso ausentarse en las cumbres cuando sean en Nicaragua, a raíz de un conflicto limítrofe bilateral.
La violencia derivada del narcotráfico " nos ha unido más (...) alrededor de un eje, que es el tema de la estrategia (para enfrentarlo) " y "la estamos presentando ante el mundo con una voz firme ", dijo Jaentschke, al señalar ese como uno de los más grandes desafíos de los centroamericanos tras la pacificación.
Veinticinco años después de la firma de los acuerdos de paz Esquipulas II, casi la mitad de los 45 millones de centroamericanos vive en la pobreza y la región sufre por la acción de las pandillas y la penetración de los cárteles de la droga de Colombia y México.
Centroamérica, que junto a México sirve de puente por donde pasa el 90% de la cocaína que consume Estados Unidos, es la región más violenta del mundo sin conflicto bélico, según la ONU, con tasas de homicidio de casi 40 por cada 100.000 habitantes.
El ex presidente costarricense y Premio Nobel de la Paz 1987, Oscar Arias, uno de los impulsores de los acuerdos, criticó la falta de " voluntad necesaria " de Estados Unidos y los países europeos, los grandes consumidores de droga, para ayudar a la región en la lucha contra el narcotráfico.
La Organización de los Estados Americanos (OEA), a través de Insulza, quien también acompaña una tregua de pandillas en El Salvador, pretende expresar apoyo.
Insulza expondrá a los mandatarios " los avances de un estudio relativo a la eficacia de las distintas estrategias de lucha contra el consumo de drogas ", encomendado a la OEA por la Cumbre de las Américas, celebrada en Colombia en abril, informó un comunicado.
Según Jaentschke, los presidentes también evaluarán los problemas alimentarios que se avecinan por la sequía o las lluvias en Centroamérica, altamente vulnerable a efectos del cambio climático y donde los fenómenos naturales dejan cada año cientos de muertos.
Cifras del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de 2011 indican que Guatemala tiene índices de desnutrición infantil del 49%, Honduras del 29%, Nicaragua el 21% y El Salvador el 19,2%.
A la cita confirmaron asistencia los presidentes Otto Pérez (Guatemala), Porfirio Lobo (Honduras), Mauricio Funes (El Salvador). Ricardo Martinelli (Panamá), al igual que Chinchilla, estarán representados por sus cancilleres.