OSLO ( AFP ) Bajo el lema Juntos por la Paz en Colombia, la sociedad civil celebró un seminario este lunes en Oslo para analizar las oportunidades y los desafíos del proceso negociador, antes de que se instale el diálogo entre el gobierno colombiano y las FARC en la capital noruega.
En señal de apoyo al diálogo de paz, se analizaron las oportunidades y desafíos de este proceso, en retrospectiva a los tres intentos fallidos anteriores.
El excomandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Yesid Arteta, uno de los ponentes, estimó que "el Estado tiene la oportunidad de salir de los anacronismos", y la guerrilla "de crear condiciones para que las fuerzas sociales que aspiran al cambio puedan encontrar los caminos distintos a las armas".
León Valencia, de la Corporación Nuevo Arco Iris (ONG y centro de análisis), deseó que el Ejército de Liberación Nacional (ELN), sus excompañeros de armas, se apunten al diálogo.
En declaraciones a periodistas al margen del seminario, aseguró, citando a mandos guerrilleros, que el ELN "ya está hablando con el gobierno para sumarse a la paz".
Ahora, es el momento "de las guerrillas y del Estado. Lo importante es que la sociedad civil pueda estar en la tercera fase, la de construcción de la paz". Lo esencial ahora para él es "sacar la violencia de la política", declaró a periodistas.
Algunos de los participantes en el seminario se preguntaron qué pasará con las personas que hayan cometido delitos graves si se alcanza un acuerdo. Y en este aspecto las opiniones divergen.
Jan Egeland, director para Europa de Human Rights Watch y enviado especial de la ONU para Colombia entre 1999 y 2002, estima que "no puede haber impunidad para los crímenes serios".
"Que las partes se perdonen la una a la otra por los crímenes de guerra" es una de las trabas para el proceso de paz, junto con la falta de confianza entre ellas y la continuación de la violencia.
"Si se da la impunidad -insiste- todo puede repetirse otra vez".
Valencia discrepa. Él cree en "una amnistía condicionada". "No es posible un indulto generalizado para todos. Habrá que juzgarlos y luego rebajarles las penas o exonerarlos del castigo", dice.
Aida Avella, miembro del Movimiento de Víctimas de Crímenes del Estado, MOVICE, considera que el Estado debe "reconocer que se cometieron delitos, como paso para una reparación integral".
Esta superviviente de un atentado en 1996 y residente en Suiza acusa al Estado de "genocidio sindical, político y de indígenas".
El cónsul general de Colombia en París afirmó que la gran lección del pasado, de los tres intentos fallidos por alcanzar la paz en los últimos 30 años, es que "la guerrilla está lejos de estar derrotada. La guerra no garantiza ningún fruto".
Por eso hay que buscar la paz. Es importante que la negociación tenga éxito porque "si llega a fracasar sería un salto hacia el vacío", consideró Arteta.
El seminario se celebró cuando faltan menos de 48 horas para la fecha prevista para que el gobierno colombiano y las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias en Colombia (FARC) lancen oficialmente el proceso de paz que ponga fin a casi cinco décadas de conflicto.
Inicialmente la mesa de diálogo debía instalarse este lunes en Oslo, pero por ahora no han llegado las delegaciones.
El jefe máximo de las FARC, Timoleón Jiménez, alias Timochenko, confirmó a medios de comunicación colombianos que han surgido imprevistos en las últimas horas.
Pero añadió: "Llegamos a Oslo o a donde quiera que se produzca la instalación con la emoción de estar dando un paso más y de mayor contundencia hacia el diálogo. La mesa, en aras de la reconciliación entre los colombianos, es una realidad", declaró a la televisora RCN y a la emisora La FM.
Por el momento, el gobierno de Colombia tampoco ha informado sobre la partida a Noruega de su delegación.



