MANILA, Filipinas (AP). Los rebeldes sirios no liberaron el viernes a 21 soldados filipinos de las fuerzas pacificadoras de la Organización de Naciones Unidas y se mantuvieron en sus exigencias de reubicación de las fuerzas sirias gubernamentales antes de cualquier entrega, dijo el gobierno de Filipinas.
Los 21 cascos azules fueron detenidos el miércoles cerca de la villa siria de Jamlah, justo a un kilómetro (menos de una milla) de los Altos del Golán _zona controlada por Israel_, donde la fuerza de la ONU ha patrullado una línea de cese al fuego entre Israel y Siria durante casi cuatro décadas.
Raúl Hernández, vocero del Departamento de Asuntos Exteriores de Filipinas, dijo que se esperaba que los rebeldes liberaran a los cascos azules el viernes temprano.
"No sé exactamente qué sucedió, porqué no ocurrió la esperada liberación, pero la exigencia sigue ahí" para que retrocedan las fuerzas sirias, dijo a reporteros en Manila.
Señaló que el gobierno filipino continúa "trabajando con todos los involucrados por la expedita liberación de nuestros pacificadores filipinos de la ONU".
Los rebeldes exigen que las tropas sirias retrocedan del área de alrededor de Jamlah, la villa cercana a los Altos de Golán que capturó Israel de Siria en la guerra de Medio Oriente de 1967. Los pacificadores de la ONU han estado monitoreando la línea de armisticio desde 1974.
La semana pasada, rebeldes de Mártires de las Brigadas Yarmouk, grupo que está reteniendo a los pacificadores, invadieron varios puntos de inspección de las fuerzas armadas sirias en el área, dijo Rami Abdul-Rahman, director del Observatorio por los Derechos Humanos Sirios, con sede en la Gran Bretaña.
Sin embargo, aún hay posiciones del régimen en la cercanía debido a la importancia estratégica del área. Al parecer los rebeldes temen que el régimen presionará para retomar el territorio si los cascos azules son liberados, incrementando la posibilidad de un impase prolongado.
Los pacificadores dijeron a través de videos colocados en internet que están siendo tratados bien.
"A nuestra familia, esperamos verlos pronto y estamos bien aquí", dijo un pacificador en un video.
Empero, un portavoz rebelde pareció sugerir que los rehenes estaban además sirviendo como escudos humanos. Si los soldados de la ONU son liberados y salen del área, el régimen podría matar "a hasta 1.000 personas", dijo el vocero, quien habló vía Skype y no proporcionó su nombre por temor a represalias.
FUENTE: Agencia AP




