NAIROBI Internacionales -  24 de septiembre 2013 - 08:24hs

Kenia: Rebeldes afirman tener rehenes todavía

NAIROBI, Kenia (AP). Aún hay rehenes vivos dentro de un centro comercial de lujo de Nairobi, y los extremistas islámicos que atacaron el lugar "no han cedido terreno" ante las fuerzas del gobierno que tratan de poner fin al sitio, afirmó el martes el grupo terrorista.

En una nueva cuenta de Twitter creada el martes después de que otras les fueron canceladas, al-Shabab, un grupo vinculado con la red terrorista al-Qaida, dijo que el ataque que comenzó el sábado y que ha dejado al menos 60 muertos ha sido hasta ahora "mucho mayor de lo que los kenianos perciben".

"Hay innumerables cadáveres todavía dispersados dentro del centro comercial y los muyahidines no han cedido terreno", aseveró el grupo.

Los extremistas agregaron que los rehenes "todavía viven y se ven bastante desconcertados, sin embargo, vivos".

La policía keniana respondió con un mensaje también por Twitter en el que pidió a las personas no hacer caso a "la propaganda enemiga" y aseguró que las fuerzas del orden continúan "neutralizando" la amenaza terrorista.

"Las tropas ahora en operaciones de limpieza en el edificio", dijo la policía. "Más por venir. Mantengan la calma".

Las autoridades han dicho que emprendieron una ofensiva final para acabar con los últimos atacantes. Pero otras veces también han dicho que es la operación final. Y a pesar de las aseveraciones de éxito del gobierno keniano, alrededor de las 6:30 am del martes se escucharon una explosión y disparos procedentes del centro comercial, seguido del sonido de armas automáticas durante un minuto, unas tres horas después, según reporteros de The Associated Press en el lugar.

Las fuerzas de seguridad sacaron un cadáver del complejo de tiendas Westgate, que seguía en llamas y arrojando humo. Un soldado keniano con equipo de protección para manejo de explosivos también salió del recinto.

Aunque el gobierno anunció el domingo que "la mayoría" de los rehenes habían sido liberados, un experto en seguridad que tiene comunicación con el interior del lugar dijo que al menos 10 personas continuaban en poder del grupo de agresores, descrito como "una colección multinacional procedente de todo el mundo".

La ministra de Relaciones Exteriores de Kenia, Amina Mohamed, dijo que "dos o tres estadounidenses" y "un británico" estaban entre los que atacaron el centro comercial.

En entrevista con la cadena PBS, dijo que los estadounidenses tenían 18-19 años, eran de origen árabe o somalí, y vivieron "en Minnesota y en otro lugar" de Estados Unidos. El atacante de Gran Bretaña era una mujer que "ha hecho esto muchas veces anteriormente", aseveró Mohamed.

Las autoridades de Estados Unidos dijeron que estaban revisando si había estadounidenses involucrados. La portavoz del Departamento de Estado norteamericano Jen Psaki dijo el lunes que la dependencia no tenía "evidencia definitiva de las nacionalidades ni de las identidades" de los agresores.

El experto en seguridad, que insistió en el anonimato para hacer declaraciones sobre el particular, dijo que muchos rehenes fueron liberados o escaparon en las 24 o 36 horas previas, incluidos algunos que se habían escondido.

Sin embargo, había al menos 30 rehenes cuando los extremistas de al-Shabab comenzaron el sábado su ataque, dijo, y "está claro" que las autoridades de seguridad de Kenia "no han desalojado el inmueble por completo".

Para la noche del lunes, las autoridades de seguridad de Kenia habían afirmado que tenían controlada la situación.

"Ya controlamos todos los pisos. No estamos aquí para darle pastelillos a los atacantes sino para castigarlos y acabar con ellos", dijo el inspector general de la policía, David Kimaiyo, en su cuenta de Twitter.

El ministro del Interior de Kenia, Joseph Ole Lenku, informó que la evacuación de rehenes "ha salido muy, muy bien", y las fuerzas de seguridad estaban seguras de que ya había pocos, o quizá ninguno, dentro del edificio.

Sin embargo, debido al acordonamiento del centro comercial y el numeroso personal de seguridad era imposible verificar las afirmaciones del ministro.

Las autoridades kenianas hicieron el domingo aseveraciones similares rápidas de que todo había terminado, pero el asedio continuaba. Tampoco han facilitado detalles del número de rehenes liberados o que continúan en poder de los secuestradores.

Tres terroristas murieron en los enfrentamientos del lunes y 10 sospechosos más fueron arrestados.

Un portavoz de al-Shabab, el jeque Alí Mohamud Rage, dijo en un archivo de audio difundido en una página de grupos extremistas que los atacantes habían recibido la orden de "adoptar medidas punitivas contra los rehenes" si se utilizaba la fuerza en un intento por rescatarlos.

Un funcionario occidental de seguridad en Nairobi, quien insistió en que no se mencionara su nombre para compartir información sobre la operación de rescate, dijo que la única razón por la que la crisis no había terminado es porque continúan rehenes en el interior del inmueble.

El centro comercial Westgate, un complejo enorme en el que hay muchos bancos con bóvedas de seguridad y muros de separación con vidrio antibalas, así como un casino, es difícil de tomar, dijo el funcionario.

"Estos lugares no están hechos para que se les tome por asalto", dijo el funcionario en referencia al laberinto de establecimientos, restaurantes y oficinas. "Están hechos para que sea imposible tomarlos por asalto".

Al menos 62 personas murieron el sábado durante el ataque lanzado por un grupo de entre 12 y 15 extremistas de al-Shabab que blandían granadas y disparaban contra civiles en el interior del centro comercial, en el que hay tiendas de afamados minoristas como Nike, Adidas y Bose. El lugar es popular entre los extranjeros y los kenianos acaudalados.

Al-Shabab, cuyo nombre significa "La Juventud" en árabe, dijo que el ataque contra el centro comercial fue en represalia por la incursión de fuerzas kenianas en la vecina Somalia en 2011.