La policía ucraniana forzó en las primeras horas de este miércoles las barricadas en torno de la plaza de la Independencia en Kiev y comenzó a desalojar a los manifestantes pro Unión Europea, constataron corresponsales de la AFP.
Las fuerzas del orden rodearon primero la plaza y luego entraron, poco antes de las 02H00 (0000 GMT), para ir empujando a los manifestantes con la ayuda de sus escudos al tiempo que desarmaban las tiendas allí instaladas, según los reporteros de la AFP.
La policía desarmó también las barricadas que los manifestantes habían instalado alrededor de la plaza de la Independencia, que ocupaban desde hace más de una semana sin que interviniera la policía.
No se vieron actos de violencia y la policía condujo a los contestatarios desalojados en dos grupos separados, dijeron los corresponsales.
El martes, el presidente de Ucrania, Viktor Yanukovich, afirmó que los llamamientos a la revolución por parte de la oposición "amenazan la seguridad nacional".
Yanukovich hizo esta afirmación durante una reunión con tres ex jefes de Estado ucranianos para buscar una solución a la crisis política.
Sin embargo, en un guiño a la oposición, el presidente indicó que solicitó a la fiscalía general la liberación de algunos de los manifestantes detenidos en enfrentamientos con la policía.
Asimismo, anunció que una delegación de alto nivel probablemente visitará el miércoles Bruselas para hablar de un pacto de integración con la UE.
"Los llamamientos a la revolución amenazan la seguridad nacional", declaró el jefe de Estado ucraniano ante sus predecesores Leonid Kravchuk, Leonid Kuchma y Viktor Yushenko.
Las declaraciones de Yanukovich se produjeron a pocas horas de la llegada de la jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, para acercar las posiciones del gobierno ucraniano y la oposición.
En las calles de Kiev, a pesar de las afirmaciones del jefe del Estado, las fuerzas de seguridad ucranianas siguieron presionando a los manifestantes.
El martes temprano la policía desalojó las barricadas de los opositores que bloqueaban las administraciones públicas en Kiev, lo que causó heridos y relegó la movilización a la plaza de la Independencia, hasta su desalojo en las primeras horas del miércoles.
Durante su visita, Ashton, que se entrevistará con el presidente Yanukovich, intentará acercar las posiciones del gobierno ucraniano y de la oposición. No obstante no llevará a cabo una "mediación formal", que es una tarea de las "fuerzas políticas ucranianas", recalcó la UE.
Ashton dijo temer que la presión de las fuerzas de seguridad sobre los manifestantes complique una salida de la crisis política en Ucrania.
Las fuerzas del orden habían comenzado en la tarde del lunes a desalojar las barricadas de los manifestantes pro UE montadas una semana antes en varios puntos del barrio de la capital ucraniana donde están la presidencia, el gobierno y el parlamento.
El barrio, que alberga las administraciones, amaneció el martes sin barricadas y con policías equipados de cascos y escudos que filtraban el paso de coches y peatones por la calle que desemboca en la sede del gobierno.
El lunes, el vicepresidente de Estados Unidos Joe Biden comunicó a Yanukovich su "profunda preocupación" respecto a una posible escalada de la violencia en Ucrania.
También el lunes, un día después de una manifestación que reunió a cientos de miles de personas en Kiev, las autoridades dieron muestra de su firmeza, eclipsando una anterior muestra de apertura y apoyo al diálogo que el gobierno había recalcado al principio de la jornada.
Yanukovich aceptó al final de la mañana del lunes iniciar negociaciones con la oposición, que pide su dimisión desde que rechazó firmar un acuerdo de asociación con la UE.
La oposición cree que el presidente prepara en secreto la entrada de Ucrania, que se encuentra en una difícil situación económica y financiera, en una unión aduanera que Moscú mantiene con antiguas repúblicas soviéticas.
Por otra parte, el partido Batkivshchina, de la opositora encarcelada Yulia Timoshenko --ex primera ministra y una de las figuras de la Revolución Naranja-- aseguró que las fuerzas de seguridad entraron en su sede en Kiev.
El presidente ucraniano parecía haber escuchado los llamamientos a la calma de los países occidentales al anunciar, previamente, que el martes se reuniría con los tres expresidentes del país --Leonid Kravchuk, Leonid Kuchma y Viktor Yushenko--, para tratar la situación.
Esta reunión debería servir para sentar las bases de unas negociaciones que reúnan al poder y a la oposición con el objetivo de "encontrar un compromiso", según un comunicado de la presidencia.
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