EEUU Internacionales -  24 de julio 2015 - 13:51hs

Jeb Bush critica a los cabilderos, pero acepta su dinero

Jeb Bush se queja de las "nubes de cabilderos" que dominan Washington, aún cuando ha aceptado donaciones de ellos, se ha hecho asesorar por ellos y alguna vez fue cabildero él mismo.

"Vamos a enfrentar una cultura que ha hecho del cabildeo la industria de mayor crecimiento en nuestra capital", declaró Bush hace algunas semanas en Miami.

Cuatro días después, el hijo del ex presidente George H.W. Bush y hermano del también ex presidente George W. Bush hijo se encontraba en Washington en un acto de recaudación de fondos para su campaña en busca de la nominación republicana a la presidencia. Entre sus anfitriones había cabilderos que se ganan la vida tratando de ejercer influencia en la capital y la mayoría de los invitados eran cabilderos en ejercicio o retirados.

Para Jeb Bush, esa conexión no es nueva. Antes de ser gobernador de la Florida, el propio Bush estuvo registrado como cabildero contratado por el Codina Bush Group y por un proyecto de construcción de un country club en 1991, según registros del condado de Miami-Dade. Una vocera de Bush dijo que por entonces no trabajaba como cabildero, sino que era socio en proyectos de construcción.

Como gobernador de la Florida, Bush contrató más cabilderos en Washington. Luego de dejar la gobernación, integró las juntas o fue asesor de firmas que invirtieron decenas de millones de dólares en cabildeos. Ahora, como aspirante a la candidatura presidencial, recibe apoyo de los cabilderos de Washington y también de los de la Florida.

Documentos que presentó Bush la semana pasada ante la Comisión Electoral Federal incluyen ocho cabilderos que aportaron entre todos 228.400 dólares a su campaña hasta el 30 de junio. Ese es seguramente un pequeño porcentaje de los aportes de esa industria, ya que el informe de la Comisión Electoral, con donaciones por valor de 11,4 millones de dólares, abarca solo una pequeña parte de la maquinaria de recaudación de fondos. El principal comité de acción política --o PAC, como se denomina a las organizaciones que recaudan fondos para un candidato--, Right to Rise, recaudó 103 millones de dólares y no ha revelado quienes contribuyeron dinero.

El lunes Bush volvió a criticar el establishment durante un discurso en la Universidad Estatal de la Florida, en el que propuso que se amplíe el período durante el cual los exmiembros del Congreso no pueden trabajar de cabilderos.

Al criticar la industria por un lado y aceptar su apoyo por el otro Bush no hace sino repetir lo que hacen todos. El presidente Barack Obama dijo alguna vez que "se acabaron los días en que (los cabilderos) armaban la agenda. No aportaron dinero a mi campaña y no van a trabajar en mi Casa Blanca". Pero después de ganar las elecciones, miles de cabilderos retiraron sus inscripciones como tales para evitar el veto y fueron contratados por la Casa Blanca, que hizo incluso algunas excepciones y dio trabajo a cabilderos registrados.

"La realidad es que los candidatos de ambos partidos reciben mucha ayuda de los mismos cabilderos y de los intereses que representan", dijo Dale Eisman, de Common Cause, una organización sin fines de lucro que busca incidir en la política.

Bush dice que no ha sido cabildero desde que dejó la gobernación de la Florida, pero sí lo fue siete años antes de ser elegido para ese cargo. En 1991 hay un "John Bush" registrado como cabildero en el condado de Miami-Dade, en nombre de la firma de bienes raíces Codina Bush Group, de la que era socio, y de Deereing Bay Associates, que fue adquirida por Codina Bush.

La vocera de Bush Kristy Campbell afirma que Bush "no trabajaba como cabildero", sino como socio "de un proyecto" de desarrollo del Deering Bay Yacht & Country Club de Coral Gables.

Ya como gobernador de la Florida, Bush incorporó otros dos cabilderos para que promoviesen los intereses del estado en el Congreso en el 2000. Y varios colaboradores suyos terminaron trabajando como cabilderos basados en Tallahassee tras dejar sus cargos en el gobierno.

Después de dejar la gobernación a comienzos del 2007, el propio Bush integró juntas o asesoró más de una docena de empresas, incluidas siete que emplearon cabilderos, según los archivos del Senado.

Y ahora, como candidato, Bush recurre nuevamente a los cabilderos.

Toda persona que recaudase al menos 27.000 dólares en el acto del 19 de junio en Union Station fue considerado "presidente" del evento, lo que conllevaba una visita al complejo de la familia Bush en Kennebunkport. Se tildó de "coanfitrión" a todo aquél que recaudase 13.500 dólares. La mayoría de las 44 personas que cayeron dentro de esas dos categorías cabildea o lo hizo en el pasado.

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