BAGDAD Internacionales -  10 de agosto 2015 - 21:43hs

Estallidos de bombas causan 40 muertos en Irak: Funcionarios

Dos bombas estallaron la noche del lunes en barrios de la provincia de Diyala, en el este de Irak, y dejaron cuando menos 42 muertos, dijeron funcionarios, menos de un mes después de que la región fuera escenario de uno de los ataques más mortíferos de los últimos años en el país.

De los dos atentados del lunes, el más letal tuvo lugar cerca de la capital provincial, Baquba, a 56 kilómetros (35 millas) al noreste de Bagdad. La policía dijo que un atacante suicida hizo estallar un automóvil cargado con explosivos en un mercado, donde causó al menos 35 muertos y 72 heridos.

El grupo Estado Islámico se responsabilizó del ataque en un comunicado difundido en Twitter; dijo que un combatiente iraquí llamado Abdula al-Ansai detonó el vehículo en el barrio de Huwaydah, predominantemente chiíta.

El segundo ataque sucedió en la villa de Kanaan, donde funcionarios señalaron que un atacante suicida activó sus explosivos en un área residencial, donde causó siete personas muertas y 15 heridas.

Directivos de hospitales corroboraron la cifra de muertes. Todos solicitaron no ser identificados ya que no están autorizados a hacer declaraciones a la prensa.

Residentes en Diyala insisten en que las fuerzas de seguridad les aumenten la protección después del atentado explosivo que el grupo EI perpetró el mes pasado en un concurrido mercado con saldo de 115 personas muertas, entre ellas mujeres y niños.

Las víctimas, en su mayoría chiítas, se habían reunido para observar el fin del mes sagrado islámico del Ramadán. El grupo extremista Estado Islámico, de filiación sunita, considera apóstatas a los chiítas.

El gobierno en Bagdad prometió aprehender a los culpables y mejorar la seguridad en Diyala.

Sin embargo, el enojo es generalizado en la conflictiva provincia, donde diversas localidades fueron capturadas el año pasado por el grupo EI.

Fuerzas iraquíes y combatientes curdos han recuperado desde entonces varias zonas, pero persisten los enfrentamientos entre los rebeldes y efectivos de seguridad.

El grupo armado sunita es responsable de varios ataques similares de gran escala contra civiles o puntos militares de inspección en su lucha por ampliar el territorio bajo su control.

El grupo controla alrededor de una tercera parte de Irak y Siria, donde declaró la existencia de lo que describe como un "califato".

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