La canciller alemana Angela Merkel lamentó el sábado la lentitud de la puesta en marcha del acuerdo entre la Unión Europea y Turquía para cortar la ruta migratoria en el mar Egeo.
"Las fronteras terrestres serán mucho más fáciles de proteger que las marítimas. Es por eso que concluimos el acuerdo UE-Turquía. Y lamentablemente, no hemos avanzado en su puesta en marcha tanto como habríamos deseado", declaró Angela Merkel en su podcast semanal.
"No podemos aceptar que la gente pague tanto dinero para arriesgar su vida", añadió la canciller.
El controvertido pacto concluido en marzo de 2016 entre la UE y Ankara prevé la devolución a Turquía de todos los migrantes llegados a Grecia. Como contrapartida, la UE se comprometió a "reubicar" a un sirio en un país miembro de la UE por cada persona de esa nacionalidad devuelta a Turquía.
Desde marzo, 1.187 migrantes han sido transferidos desde las islas griegas a Turquía, mientras que 2.761 refugiados sirios provenientes de Turquía han sido reubicados en territorio comunitario, según las cifras publicadas el jueves por la Comisión Europea.
En cuanto a la llegada cotidianas de refugiados a las islas griegas, han descendido notablemente a unas 90 al día, mientras que hace un año podrían llegar a 10.000 diarias, según Bruselas.




