El presidente de China, Xi Jinping, fue recibido el jueves por simpatizantes que ondeaban banderas rojas de Hong Kong y del país a su llegada al territorio para conmemorar las dos décadas desde Beijing asumió el control de la excolonia británica.
El avión de Air China que trasladó a Xi aterrizó a mediodía del jueves en Hong Kong para una visita de tres días. El viaje terminará el sábado con Xi supervisando la toma de posesión de la nueva líder ejecutiva del corazón financiero de Asia, Carrie Lam.
Activistas prodemocracia realizaron protestas antes de la llegada del dirigente y se esperan más durante su estancia en Hong Kong. Las autoridades no les darán ocasión de protestar y desplegaron fuertes medidas de seguridad en toda la ciudad.
Policías y barricadas rodean las calles próximas al centro de convenciones y al complejo hotelero donde se espera que Xi pase la mayor parte de su tiempo.
Tres grupos prodemocráticos reportaron que 26 de sus miembros fueron detenidos el miércoles por la noche por cargos de alteración del orden público por una sentada en una flor gigante cerca del complejo. Seguían arrestados cuando Xi llegó a la excolonia, agregaron.
Entre los detenidos estaban Joshua Wong, uno de los activistas que lideró las protestas del "Movimiento de los Paraguas" en 2014, y Nathan Law, otro líder estudiantil que fue elegido para la legislatura el año pasado.
La visita de Xi coincide con el 20mo aniversario de la entrega de la soberanía de Hong Kong, cuando Gran Bretaña cedió el control de su colonia a China a medianoche del 30 de junio de 1997.
"Han pasado nueve años desde la última vez que estuve aquí. Estoy emocionado”, dijo Xi en la pista del aeropuerto, agregando que el aniversario del “regreso a la madre patria” de Hong Kong el sábado es "una gran evento, na feliz ocasión para el país y para Hong Kong".
Uno de los objetivos de este viaje es planear el futuro del territorio.
"Nos gustaría mirar atrás a los 20 años de este extraordinario viaje de Hong Kong, aprender de nuestra experiencia y mirar al futuro para asegurar el desarrollo estable de ‘un país, dos sistemas'", señaló en unas breves declaraciones a la prensa.
Bajo el principio "un país, dos sistemas", China tomó el control de Hong Kong con la promesa de mantener libertades civiles como la de expresión y una considerable autonomía con respecto a Beijing durante 50 años. Pero una serie de incidentes recientes, entre los que destacan la detención de cinco editores de Hong Kong en territorio continental, avivaron los temores de que China está erosionando ese principio.
FUENTE: AP




