Lisboa Internacionales -  27 de septiembre de 2018 - 09:03

La violación, el único delito que crece en Portugal, aumentó un 21 % en 2017

Las denuncias por violación en Portugal se incrementaron el año pasado un 21,3 %, una tendencia que contrasta con el descenso generalizado de todos los tipos de delitos violentos en el país, según muestran cifras oficiales divulgadas hoy.

Las denuncias por violación pasaron de 335 en 2016 a 408 en 2017, apuntan datos del Ministerio de Justicia recogidos por la prensa portuguesa, que destaca que no se registraba una cifra tan alta desde 2010.

Dentro de los diez tipos de delitos violentos más frecuentes en Portugal, la violación ocupa la séptima posición, por detrás de varios tipos de robo con y sin violencia.

Las denuncias desembocaron en 2017 en un total de 84 acusaciones formales por este delito, que en el país conlleva penas de entre dos y diez años de prisión que la mayoría de las veces no se hacen efectivas.

Así lo demuestran los datos del Ministerio de Justicia: de los 404 condenados por crímenes sexuales en 2016, solo 37 % tuvieron penas de prisión efectiva, otro 5 % tuvo penas más leves como multa o trabajo comunitario y el 58 % restante vieron suspendidas sus penas de cárcel.

Los datos sobre violaciones se conocen una semana después de que se generase una gran polémica en el país por una sentencia de un Tribunal de Oporto que suspendió la pena de prisión a dos hombres que violaron a una mujer cuando estaba inconsciente "en una noche con mucha bebida alcohólica y ambiente de seducción mutua".

"La culpa de los acusados se sitúa en un término medio al final de una noche con mucha bebida alcohólica, ambiente de seducción mutua, no premeditación. No hay daños físicos (o son reducidos) ni violencia", señala la sentencia.

El caso se produjo en noviembre de 2016, cuando dos trabajadores de una discoteca abusaron de una joven de 26 años que se encontraba inconsciente tras ingerir alcohol.

Una encuesta realizada en 2016 reveló que el 29 % de los portugueses consideraban que el sexo sin consentimiento era justificable en algunas situaciones, como cuando la víctima estaba bajo los efectos del alcohol o las drogas.

FUENTE: EFE