EFE

"Aguas, aguas. Vendo agua helada", se escucha entre la multitud que espera en un calor de 35 grados a la sombra ser atendida por la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar). Es Walter Lara Tinoco, de Honduras, quien busca cómo sobrevivir mientras aguarda una respuesta a su propio trámite.