El conservador alemán Armin Laschet dio un gran paso de cara a buscar la sucesión de Angela Merkel, al haber sido escogido este lunes por la dirección de la CDU para que sea el candidato de la formación en las elecciones legislativas de septiembre.
La decisión aún no es definitiva, pero con este apoyo, Armin Laschet, de 60 años, que dirige la región más poblada, Renania del Norte-Westfalia, tiene ahora muy buenas posibilidades de defender los colores conservadores en las elecciones del 26 de septiembre y aspirar a suceder a Angela Merkel, en el poder desde hace 16 años.
Discurso de candidato
Sin esperar la oficialización de su nombramiento por el partido-hermano bávaro, la CSU, Armin Laschet se apresuró en conferencia de prensa este mismo lunes en ofrecer un verdadero discurso de candidato, poniendo en el centro de sus preocupaciones la recuperación económica de Alemania y la protección del clima, punto central ante una eventual coalición con los Verdes.
Aunque está perdiendo fuerza en las encuestas, la CDU continúa liderándolas, con alrededor del 28% en intención de voto, contra el 22% de los Verdes.
Ministro-presidente de Baviera, Söder, de 54 años, se había declarado el domingo dispuesto a intentar convertirse en el primer bávaro en ocupar la cancillería. Siempre y cuando la CDU, mucho más poderosa a escala nacional, le diera su apoyo.
Pero, a pesar de su gran cota de popularidad en toda Alemania y de haber contado con ciertos apoyos dentro de la CDU, Söder lo tendrá difícil para alterar la tendencia.
Y es que la dirección de la CDU es una instancia crucial para la designación de un candidato. En general, son los democristianos quienes suelen resultar elegidos.
La CSU, una formación regional, solo ha representado en dos ocasiones al bando conservador en las elecciones, y las dos se saldaron en fracaso: en 1979 y en 2002.
Söder se ha convertido en uno de los políticos más apreciados gracias a su enfoque estricto y prudente de la lucha contra el coronavirus, pero no ha logrado convencer a los responsables conservadores más allá de Baviera.
Estos últimos parecen desconfiar de un dirigente que hasta hace poco afirmaba que su lugar estaba en Múnich y no en Berlín.
En cambio, solo una cuarta parte de los alemanes creen que Armin Laschet, un experiodista, tenga madera de canciller. Considerado durante mucho tiempo como un moderado afín a la línea de centro de Angela Merkel, ha tenido varios sinsabores desde que en enero fuera elegido para liderar la CDU.
Risitas
Su reciente propuesta de imponer un confinamiento estricto pero breve para atajar la tercera ola de la pandemia despertó críticas y risitas burlonas.
Hasta entonces, el dirigente regional se había mostrado partidario de que las medidas se flexibilizaran e incluso se había enfrentado con Angela Merkel al respecto.
Además, su posición también quedó debilitada por los dos duros reveses registrados en las elecciones regionales de marzo, empañadas por un caso de supuesta corrupción relacionada con la compra de mascarillas, que salpicó a diputados conservadores.
Aún así, Armin Laschet ha sabido garantizarse, entre bastidores, el apoyo de los responsables de la CDU, preocupados por que su partido quedase a la sombra de la CSU.
Entretanto, las otras formaciones han ido avanzando posiciones.
Los socialdemócratas del SPD eligieron como candidato a su jefe de filas, el ministro de Finanzas Olaf Scholz.
Y los Verdes, acreditados con más del 20% en intención de voto, anunciarán el próximo lunes cuál de sus dos presidentes, Annalena Baerbock y Robert Habeck, luchará por la cancillería.
FUENTE: AFP