Los voluntarios de la JMJ. Foto/EFE

EFE

Distinguidos con camisas amarillas y carteles de información, los voluntarios de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) se prodigan para ayudar a miles de peregrinos, no importa si no saben su idioma, aprovechando los traductores de internet y lenguaje de señas, constató Acan-Efe este miércoles.

En cubículos en todas las estaciones de la Línea 1 y 2 del Metro de Panamá, iglesias, centros comerciales, puntos de acceso al territorio están ellos, brindando ayuda a los que se le acerquen y saludando a los que lleguen.

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Y es que encontrar información en idiomas diferentes en un país donde el español es oficial y el inglés es usual, resulta difícil, por eso el Comité Organizador Local (COL) capacitó a 22.245 personas de ellos 2.245 extranjeras, la mayoría de Brasil, Colombia, Costa Rica, México y Polonia.

Uno de ellos es Rafael Ribeiro, de Brasil, quien habla con dificultad español, pero con un fuerte acento portugués que lo delata, y aún así regala una gran sonrisa y amabilidad a quien le pregunte algo sobre la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

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En el puesto de información colocado en la Basílica Menor de Don Bosco, en el barrio de Calidonia, atiende personas de habla francesa, italiana, polaca, ucraniana y japonesa, pero aseguró a Acan-Efe que tiene suerte que hay voluntarios de otras naciones que lo entienden.

"Tratamos de hacer un buen trabajo al ayudar con lo que podemos, aunque sea detalles mínimos, porque en esas acciones Dios demuestra su gracia y caridad", exclamó Ribeiro.

Mientras que en la estación de la Lotería de la Línea 1 del Metro, Stefany, de Costa Rica, acomodaba los mapas que distribuyen a las personas que desean saber donde movilizarse para los actos principales de la cita juvenil que inició ayer martes.

La voluntaria contó a Acan-Efe que vino motivada a servir, y no solo a "recibir", por eso aprovechó la proximidad geográfica del evento, y no dudo en inscribirse en el grupo de la iglesia católica.

"Antes de empezar nuestro trabajo nos capacitaron por una semana, en ser buen líder, recibir a la gente y conocer los lugares, siempre atendiendo lo que necesiten para movilizarse", relató.

Sostuvo que cuando llegan personas que no hablan español o inglés solicita que hablen o escriban por medio de los traductores a los que se tienen acceso en internet, y de ahí los orienta.

"En todos los puestos de la JMJ hablan ingles o español, y si no saben los conectamos con nuestro Internet", manifestó la joven, que también indicó que hasta les ofrecen carga de celulares.

Otra de ellas fue la argentina Leah Paula, que informa a los peregrinos a ubicarse y encontrar los puntos estratégicos para visitar en Panamá.

Puntualizó a Acan-Efe que cuando no comprende alguna palabra por la barrera idiomática utiliza el lenguaje de signos.

"Nuestra herramienta primordial es el traductor, pero cuando toca comunicarnos con el lenguaje de señas lo hacemos, así facilitamos la experiencia con los otros", señaló.

Hasta ahora, el Gobierno panameño prevé que participarán más de 100.000 peregrinos de 155 países.

El papa Francisco, que llegará a Panamá este miércoles, asistirá a diversas actividades hasta el domingo 27, esa última fecha tendrá un encuentro con los voluntarios en el estadio nacional de fútbol Rommel Fernández, en el este capitalino, y luego se dirigirá al aeropuerto internacional de Tocumen, el principal del país para tomar el vuelo de regreso a Roma.

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