Los peregrinos tendían carpas o tiendas de campaña en medio de una explanada y sol candente a la espera de la vigilia con el papa Francisco en el penúltimo día de la Jornada Mundial de la Juventud.
Salvadoreños, guatemaltecos, mexicanos, estadounidenses, europeos y personas de otras nacionalidades descansaban en el suelo fuera o dentro de las carpas azul oscuro. La idea de los peregrinos es quedarse a dormir allí para la misa final de la jornada que se celebrará temprano el domingo.
Una de las peregrinas que se instaló es la salvadoreña Claudia Martínez, de 41 años, y empleada de una ferretería en San Salvador. Ella anda con una docena de amigos y una sobrina, todos provenientes de la arquidiócesis de la capital salvadoreña. Participa en su tercera jornada, pues también estuvo en la de Roma 2000 y Canadá 2002.
De acuerdo con algunas cifras de los organizadores, más de 6.000 salvadoreños arribaron. “Traemos la presencia de nuestro primer santo (Óscar Arnulfo Romero)”, dijo Martínez.
¿Qué es lo que más te ha impactado hasta el momento? “Los mensajes siempre retadores del papa a la juventud, de mucho compromiso. Mensajes muy reales, actuales”, respondió mientras resonaban los cánticos religiosos en los altoparlantes del Campo Juan Pablo II, donde tendrá lugar la vigilia.
FUENTE: AP



