Odalis Núñez

El papa Francisco sostuvo un animado encuentro con los voluntarios nacionales e internacionales y el Comité Organizador Local (COL), que hicieron posible el magno evento de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Panamá 2019.

Durante el encuentro en el Estadio Rommel Fernández, en Juan Díaz, el Sumo Pontífice agradeció a cada uno de los voluntarios por su ardua labor durante estos días y en los últimos meses de preparación para la jornada, exhortándoles a “no dejar que las limitaciones, debilidades e incluso pecados” les impidan vivir la misión”, que Dios les invita.

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Recalcó que los jóvenes han querido dedicar su tiempo, energía, recursos, a soñar y armar el encuentro que culminó este domingo, en vez de “perfectamente haber optado por otras cosas, pero quisieron comprometerse. Dar lo mejor de sí para hacer posible el milagro de la multiplicación no solo de los panes sino de la esperanza”.

El Santo Padre envió a los peregrinos ser testimonio de vida "vayan y cuenten, vayan y testimonien, vayan y contagien lo que han visto y oído…..no con muchas palabras sino, como lo hicieron aquí, con gestos simples y cotidianos, esos que transforman y hacen nuevas todas las horas".

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El discurso del Vicario de Cristo a los jóvenes se dio tras escuchar los testimonios de vida de Bartosz, Stella Maris del Carmen y Maria Margarida, quienes han tenido que vivir momentos duros que les exigió algún que otro sacrificio, pero el Señor siempre los bendice.

Testimonios

Sr. Bartosz Placak de Polonia

Pedí a Dios ser voluntario internacional en Panamá y he recibido más de lo que esperaba. “Este es el misterio de los regalos divinos. Es siempre hermoso ver en mi prójimo a Cristo. Estoy feliz porque puedo anunciar ahora la generosidad y apertura de todos los panameños que he encontrado y conocido en este caminar”.

Aquí en Panamá diariamente admiraba la riqueza de la diversidad de la Iglesia y cada vez estaba más agradecido por todos los carismas, que son los tesoros verdaderos de la Iglesia. Dios, en la diversidad, nos permitió crecer juntos en este servicio. Esta experiencia tuvo también momentos difíciles. Durante este camino en Panamá he conocido muchas de mis debilidades, las cuales sé que tengo que superar.

Stella Maris del Carmen Deville Moreno de Panamá

Nunca pensé que la JMJ se haría en Panamá y que yo iba a tener la oportunidad de ser voluntaria.

Cuando dieron el anuncio que la Jornada Mundial de la Juventud sería en Polonia, mi hermana y yo nos pusimos a vender caramelos y cupcakes, entre otras cosas. “Hicimos la premier de una película sobre la historia de Jesús. Recaudamos una cifra que nos permitiría viajar. Pero mis 3 abuelos fallecieron en un mes y para poder sufragar los gastos usamos ese dinero”.

En el momento de la clausura de la JMJ en Polonia anunciaron que Panamá sería la próxima sede. Ahí me percaté de cómo es el Señor y él lo maneja todo.

Tras este testimonio, el papa Francisco le manifestó “el Señor, sin tú esperarlo ni pensarlo, te estaba preparando el regalo de que la JMJ vendría a tu tierra”.

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