La medida cautelar contra la dirigente del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Balbina Herrera, es considerada como persecución política. Es más, el diputado Yassir Purcait sostiene que pareciera que en Panamá se vive un mundo bizarro, además que esta medida envía un mensaje que quien se meta con la mafia que nos gobierna o con el cartel de Ricardo Martinelli es perseguido y tiene que afrontar la justicia panameña.




