Haciéndose pasar por empleados subcontratados por una compañía telefónica, unos sujetos se metieron entre los escombros de los caserones incendiados en Santa Ana, para llevarse varios kilos de cobre de los cables dañados.
Los residentes afectados por este siniestro, denunciaron el paso de estos sujetos a unidades de la Policía Nacional, temiendo que se aprovecharan para robar los objetos de valor que quedan en el lugar.
Ambos fueron detenidos, y se descubrió que no habían sido subcontratados por ninguna compañía.




