Expertos señalan la importancia de mantener conversaciones sobre los niveles de los embalses Fortuna y Bayano, ya que ambos tienen bajo nivel y hacen un llamado al Gobierno Nacional a atacar el problema a tiempo para evitar una crisis energética en el país. Panamá tiene una dependencia de las hidroeléctricas que generan el 60% de la energía que consumen más de 3 millones de habitantes y el resto la producen las plantas térmicas a base de combustibles.