26 años de la "Masacre de Albrook", Panamá recuerda a sus víctimas

Irma Rodríguez Reyes

Un grupo de oficiales de las extintas Fuerzas de Defensa intentó un día como hoy hace 26 años, una hazaña que acabó en tragedia.

El 3 de octubre de 1989 ocurrieron terribles hechos que estremecieron Panamá. Once oficiales fueron asesinados a sangre fría en los hangares de Albrook, después de abordar la misión fallida de arrestar al entonces exdictador Manuel Antonio Noriega para tratar de entregarlo a fuerzas norteamericanas. Como el plan no se dio, Noriega y su séquito tomó represalias. Los hombres pagaron el intento de golpe con su propia vida.

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La fecha recordada como La Masacre de Albrook conmemora un año más y para los familiares de los hombres que murieron a metralla, las imágenes siguen vívidas.

La cabeza de él explotó como cuando usted agarra un cartucho lo revienta, desbaratado” así recuerda Petra de Ortega al cuerpo de su esposo, el subteniente Ismael Ortega , quien participó de la intentona golpista al llamado por esas fechas "hombre fuerte de Panamá".

Relata que la última vez que vio a su esposo fue el 1 de octubre y el 2 de octubre solamente se comunicó con él por teléfono. Ese día Ortega le avisaba a su esposa que no podía pasar por ella al trabajo porque tenía una “diligencia”.

El 3 de octubre de 1989 que recuerda la señora Petra, es una ciudad llena de tanquetas y el sector del otrora cuartel Central echando una espesa columna de humo. Los hechos sangrientos los confirmaron al día siguiente.

“Ellos le llenaron el cuerpo de bala, entonces Noriega era el que le daba el tiro de gracia” contó la señora Petra junto con sus hijas a Telemetro Reporta, en ocasión de un nuevo aniversario de esta fecha.

Ahora, bajo la denominación de Movimiento 3 de octubre de 1989, estos panameños tienen la esperanza de que en esta ocasión el hecho histórico no pase inadvertido.

Para este sábado desde las 10:00 a.m. se realizará un acto en la sede del Ministerio de Gobierno, así como una tradicional misa en memoria de los once militares caídos.

Pero estos actos no bastan, para Karina Ortega, una de las hijas del subteniente fallecido aspira a que este y otros hechos como la Invasión del 20 de diciembre queden plasmada en los libros, “para que todo el mundo sepa realmente qué pasó”.

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