Carrillo explicó que es una “situación tensa y que nos está afectando” puesto que se da en medio de un disputa luego que el miércoles unos 1.000 migrantes cubanos cruzaran ilegalmente a Costa Rica los cuales fueron devueltos al territorio panameño.
“Ellos ni siquiera tienen pruebas que pasaron por Panamá, ya que ninguno tiene pasaporte son gente que pudo haber entrado hasta por vía marítima, así que todo aquel indocumentado que vean en su territorio lo que hacen es lanzarlo, tirarlo o llevarlo al territorio panameño”, dijo el director del SNM.
Indicó que sostuvo una conversación con Santiago Paz, jefe del Centro Administrativo de la Internacional para las Migraciones (OIM), para que ellos se involucren en el tema y sirvan de mediador.
Estos 1.000 migrantes isleños, forman parte de más de 2.000 que se encuentran varados en la frontera panameña, en busca de continuar su migración terrestre hacia Estados Unidos.
FUENTE: Odalis Núñez


