Angely Marín

Ante la tensa situación que se vivió la mañana de este viernes en la provincia de Colón, luego de que una unidad policial se tomara la armería del cuartel, surgieron varias reacciones que lamentan el hecho e instan a las nuevas autoridades a tomar medidas ante la situación que atraviesa la Policía Nacional.

El ministro designado de Seguridad, Rolando Mirones, “hizo un llamado a la calma y tranquilidad” a los miembros de la Policía Nacional y les solicitó “confianza” en el trabajo que hará su administración para “devolverle la paz a la institución”.

Publicidad

El general retirado Rubén Darío Paredes dijo en RPC Radio que el hecho puede ser “un episodio transitorio de inestabilidad emocional”.

Detalló que el supuesto trato inadecuado a los miembros de la Fuerza Pública “no trasciende en la comunidad”, pero asegura que se deben atender estos casos porque son una muestra de que algo “no está marchando debidamente” dentro de la institución.

Paredes también dijo que el nuevo ministro de Seguridad, debe afrontar la situación que está pasando la Fuerza Pública, focalizado en la Policía Nacional, donde a su criterio, se encuentra la parte “más vulnerable”.

Por su parte, el exministro de Seguridad, José Raúl Mulino, calificó al hecho como “delicado y lamentable”, asegurando que es “la acumulación de muchos factores no atendidos... se imponen nuevas prácticas y depuraciones”.

El subteniente Sergio Cochez, quien se tomó la armería del cuartel de Colón, se entregó luego de tres horas gracias a que su hermano mayor y su esposa acudieron al lugar y conversaron con él.

El agente sostuvo una reunión con el director de la Policía, Alonso Vega Pino, trabajadores sociales, psicólogos y sociólogos.

Publicidad