La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Ministerio de Desarrollo (Mides) presentaron un análisis preliminar sobre el impacto diferenciado del COVID-19 en las mujeres en Panamá.
Según el informe , que reconoce que todas las personas han sido afectadas por la pandemia, en Panamá las mujeres son el 76% de la fuerza laboral en el sector social y de salud (INEC, 2019) pero en enfermería supera el 90% (INEC, 2020), por lo que, se puede afirmar que las mujeres panameñas están en la primera línea de lucha contra la pandemia, en puestos de trabajo de alto riesgo y que suelen estar en condiciones desfavorables de contratación y remuneración en relación a los demás trabajadores del sector de la salud.
El documento indica que en condiciones sociales regulares, diversos estudios evidencian la brecha de género existente entre hombres y mujeres en Panamá. El índice de desigualdad de género del país es de 0.58 y de 0.87 en las zonas indígenas, lo que da un promedio de 0.73 y califica a Panamá como un país de alta desigualdad de género.
Datos estadísticos:
Las mujeres sin ingresos propios (2018) de 15 y más años de edad son el 25%, entre 15-24 años son el 44.4% y en el área rural 53.8%.12 En 2019 las mujeres aseguradas de forma directa respecto a los hombres en igual condición eran el 41.9%13. Entre el total de mujeres 16.01% son aseguradas directas, un tercio son beneficiarias, jubiladas o pensionadas (33.56%) y la proporción de mujeres en Panamá que no tiene la protección del seguro social son 50.42%. La cantidad de horas por semana dedicadas por las mujeres al trabajo remunerado antes de la crisis del COVID-19 era de 38.5 y al trabajo no remunerado 29.9 horas; las horas dedicadas por los hombres al trabajo remunerado resultó en 45.2 y al no remunerado 14.2 (EUT, 2011). La población económicamente activa de mujeres en 2019 fue 55%, para los hombres era un 78.8%. Las mujeres desempleadas son 8.8%, situación que se acrecienta alcanzando 19.2% para las mujeres entre 15-29 años. Las empresas de los sectores con mayores despidos y personal suspendido son el sector turístico con el 49.5%; los restaurantes 50%; los hoteles 59.3%; la construcción 49.3% y las actividades inmobiliarias con el 33.3%; actividades de importante inserción de mujeres (Encuesta empresarial, impacto del coronavirus en Panamá, abril 2020). Diagnóstico y recomendaciones para la reactivación económica y social:
Según el informe, una de las barreras más visibles que enfrentarán las mujeres post COVID-19 para la inserción económica, es el desarrollo tecnológico.
Las mujeres a raíz de la pandemia experimentan una sobrecarga del trabajo de cuidados dentro del hogar que viene a profundizar los trabajos de cuidados que existen en los hogares panameños.
"El teletrabajo ha recargado a las mujeres extendiendo la jornada e intensificando el trabajo. Ya que se siguen realizando tareas fuera de los horarios formales, y readaptando espacios del hogar y reduciendo los espacios familiares", agrega el informe.
El documento contempla además los porcentajes de violencia doméstica, femicidios y delitos sexuales que vulnerabilizan a las mujeres, niños y niñas.
Ante estas condiciones, la ONU recomienda un Diseño de políticas macroeconómicas y paquetes de recuperación y estímulo fiscal, así como generar Sistemas Integrales de Cuidado, como un Sector potenciador del Empleo que contribuye al desarrollo sostenible y la igualdad de género.
También, brindar apoyo a las mujeres en las medidas de reactivación en el pequeño y micro emprendimiento, y desarrollar espacios de atención de los cuidados de la primera infancia y de la población adulta mayor.
FUENTE: Linda Batista




