Un estudio innovador de fósiles de arrecifes de coral expuestos de hace 7,000 años, revela cómo la pesca humana ha transformado las redes tróficas de los arrecifes del Caribe: con una disminución del 75 % en la cantidad de tiburones y una reducción en el tamaño de los peces preferidos por los humanos para la pesca, las especies de peces presa prosperaron, duplicando su número y tamaño. Esta visión sin precedentes a comunidades arrecifales prehistóricas muestra cómo la pérdida de depredadores provocó un efecto en cascada en toda la red alimenticia, alterando el equilibrio de los arrecifes de coral.
Los fósiles, excepcionalmente bien conservados, contenían miles de otolitos (huesos del oído de peces) y dentículos dérmicos (escamas de tiburón). El análisis reveló que hoy hay un 75 % menos tiburones y que los peces preferidos por la pesca han reducido su tamaño en un 22 %. Sin embargo, los peces presa, consumidos por depredadores como los tiburones, han duplicado su abundancia y son un 17 % más grandes. Este hallazgo confirma por primera vez el “efecto de liberación de depredadores”, donde la desaparición de los depredadores permite prosperar a sus presas.
También se observó un aumento en las mordidas de peces damisela en los corales modernos, lo cual refuerza la idea de mayores poblaciones de peces presa. En cambio, los peces más pequeños del arrecife, que viven escondidos entre los corales, no mostraron cambios en tamaño ni en cantidad, sugiriendo una notable resiliencia a lo largo del tiempo.
Este estudio destaca cómo el registro fósil permite comprender los ecosistemas marinos antes del impacto humano. Al ofrecer una línea base clara de los arrecifes antes de la pesca intensiva, los fósiles proporcionan información invaluable para la conservación, ayudando a distinguir qué elementos de los arrecifes han cambiado y cuáles han resistido el paso del tiempo.






