La ministra de Educación, Lucy Molinar, descartó que el currículo escolar de 2026 incluya una materia sobre minería y aseguró que la actualización de los programas de estudio responde a avances científicos y académicos. La funcionaria también calificó como “inaceptable” que los contenidos actuales tengan más de 11 años de antigüedad.
La ministra reiteró que la actualización permanente del currículo es necesaria para evitar rezagos en la formación académica y garantizar que la educación del país evolucione acorde con los cambios del conocimiento y la ciencia.
Actualización curricular y aclaratoria sobre materia de minería
La ministra explicó que los nuevos contenidos de química forman parte del proceso de modernización del currículo impulsado por el MEDUCA y están basados en avances científicos a nivel global. En ese sentido, desmintió categóricamente la creación de una “materia de minería”, al aclarar que se trata de una actualización del programa de química para duodécimo grado, que incorpora conocimientos sobre nuevos materiales, procesos químicos y regulaciones ambientales surgidas en la última década.
El enfoque busca la interdisciplinaridad para que el alumno relacione el conocimiento con la vida real y la tecnología. Según la ministra, reducir estas innovaciones a una formación técnica minera es una interpretación errónea, ya que la escuela busca dar herramientas para que el estudiante entienda su entorno y pueda elegir su futuro con libertad basándose en la ciencia actual.
El reto de la infraestructura escolar para 2026
Respecto al inicio del Año Escolar 2026, la ministra reconoció que no todos los centros educativos estarán listos debido a un atraso estructural de diez años. Informó que el año pasado se lograron inaugurar 45 estructuras importantes, rescatando proyectos que estaban paralizados por quiebras de aseguradoras o abandono, y que en lo que va de este año ya se han entregado dos más.
Para agilizar los trabajos sin descuidar la calidad, se ha reactivado el manual de construcción de escuelas, el cual permite establecer procesos claros y fiscalizables. La ministra Molinar enfatizó que el objetivo es ir al ritmo que permita asegurar que las obras se realicen correctamente, ordenando incluso casos donde los precios por metro cuadrado en el interior superaban los de zonas exclusivas de la capital.




