Antes de salir de viaje, pasamos horas en el salón de belleza arreglando las cejas, cabello y uñas. Todo para sentirnos más bonitas y claro, conseguir buenas fotos.
Sin embargo, sabemos que dentro de un par de días el esmalte se estará pelando. El problema, es que cuando estamos en un lugar diferente, es mucho más difícil encontrar una manicurista. Además, no queremos perder nuestro precioso tiempo de viaje dentro de un salón. ¿Qué hacer entonces?
Simple: utiliza un "esmalte de uñas que no se descascarille, ni se ralle, ni pierda el brillo y que dure cerca de dos semanas". Parece mentira, pero es verdad.
El mes pasado mi manicurista me presentó el Shellac, un esmalte que dura como un gel, tiene acabado de espejo, secado inmediato y que puede ser eliminado en pocos minutos sin limar. Lo experimenté y comprobé: ¡realmente funciona!
Con él puedo limpiar la casa y hacer cualquier cosa minutos después de la aplicación. Además, solo necesito visitar a la manicurista 15 días después. Y esa visita no es porque está feo, sí porque mis uñas crecieron.
El único inconveniente es que ese tipo de esmalte no puede ser aplicado en casa. Esto porque se necesita una lámpara ultravioleta para el secado del producto, que es hecho en varias etapas.
¡Ah! Es importante comentar que para eliminarlo necesitamos envolverlo en tiras de algodón y cubrir con papel aluminio. 8 minutos después, el color comienza a disolverse.
En Panamá, el preciso de ese tipo de aplicación varía de acuerdo al salón, pero el costo oscila entre 16 y 25 dólares.
Vea a continuación un video explicativo:
FUENTE: Raquel Bellini