Conoce las reglas para un parto respetado: ¿Se cumplen en Panamá?

Marilyn Cejas

El momento de dar a luz es quizá para todas las mujeres, el más crucial e importante de nuestra vida, pues un hermoso ser que se formó en nuestro vientre durante 9 meses (a veces menos, a veces más), está a punto de nacer, lo que nos genera una cantidad de sentimientos, entre los cuales están el miedo, la incertidumbre, la inseguridad y en general, muchas interrogantes.

El escenario en los hospitales públicos en Panamá no parece mejorar, en nada, en cuanto a trato humano se refiere. Cuando reciben a las mujeres embarazadas que están a punto de dar a luz, el protocolo es el mismo, "por favor quítese la ropa, no puede ingresar con aretes, pulseras, etc., ni teléfono celular, entréguele todo a su esposo o acompañante, póngase la bata y despídase".

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A partir de ese momento, nos pasan a una sala donde somos testigos de muchas situaciones, las cuales nos llenan más de miedo, mujeres a los lados gritando por el dolor de parto, otras quitándose el aparato que se nos coloca en la barriga para monitorear los latidos del bebé, el cual desde que ingresamos no podemos retirar, por ningún motivo y si por alguna razón nos molesta la presión y decidimos quitarlo, entonces esperemos frases como estas "Bueno mija, si te lo vuelves a quitar no me importa lo que le pase a tu bebé, compórtate".

Y ni hablar si nos quejamos o lloramos por el dolor de parto, o peor aún, porque una doctora, sin previo aviso ninguno, mete su dedos en nuestra parte íntima y nos revienta la bolsa, pues no tenemos derecho a llorar ni nada, porque entonces esperemos frases como estas "bueno y entonces, así no llorabas cuando estabas haciendo el muchacho, aguante callada mija"…. Y así, si sigo contándoles y escribiéndoles lo que realmente sucede no termino y no daré en el punto que para mí, es importante destacar.

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La Organización Mundial de la Salud (OMS), establece una lista de 56 recomendaciones para establecer normas mundiales relativas a la atención de mujeres embarazadas sanas y reducir de esta forma, las intervenciones médicas innecesarias.

Estas recomendaciones están basadas en pruebas científicas en relación con la atención que es necesaria a lo largo del parto e inmediatamente después de este para la madre y su hijo.

Entre ellas destacan:

-         Estar acompañada por la persona elegida durante el parto y el nacimiento.

-         Garantizar la asistencia respetuosa y la buena comunicación entre las mujeres y los profesionales sanitarios.

-         Proteger la privacidad y la confidencialidad.

-         Permitir a las mujeres tomar decisiones en cuanto al tratamiento del dolor, la posición durante el parto y el nacimiento y la necesidad natural de pujar.

Parto respetado

Ahora bien, es necesario ser honestos y decir la verdad. En Panamá, tanto en los hospitales públicos y privados esto no se cumple. Por ejemplo, si sentimos la necesidad de adoptar otra posición que no sea acostada para poder parir, no se nos permite, entre otras cosas y otras intervenciones que en ocasiones, en lugar de ayudar, nos perjudican, y es por eso, que muchas mujeres que tuvimos un embarazo sano como para dar a luz de forma natural, terminamos en una sala de cirugía para una cesárea de emergencia.

En Panamá, así como en otros países, es necesario impulsar campañas educativas, talleres y seminarios para todo el personal médico de hospitales públicos y privados, para que la atención a la mujer embarazada cambie y tanto los doctores y enfermeras, comprendan que el parto respetado es el único que debe existir en este planeta. Y lo que escribo lo escribo con toda propiedad, porque hubiera querido dar a luz de forma natural pero por muchas situaciones que se generaron, terminé con una fiebre alta y mi bebé con taquicardia, por ende, nació por cesárea.

Ojalá en Panamá en algún momento se retome la propuesta de ley que presentó ante la Asamblea Nacional, Saskia Larrisa Noriega, en el año 2015, donde se establecen claramente cómo deben ser los derechos de la mujer embarazada durante el trabajo de parto, el nacimiento y después del parto.

Si existieran leyes nacionales con respecto a este tema, el escenario cambiaría; pero mientras, las mujeres tenemos que unirnos y honestamente, compartir las experiencias de cada una nos ayuda a ver la importancia del tema, educar e impulsar a que esto sea posible en algún momento. Por lo pronto, las invito a que conozcan la experiencia de Jalice González, a través de mi Podcast de Medcom Go, también disponible en video en mis redes sociales. ¡Que Dios me las bendiga!

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Marilyn Cejas

Obtuvo la licenciatura en Comunicación Social - Mención Audiovisual, en la Universidad Católica Santa Rosa-Venezuela en el 2007; un año después estudió Locución en la Universidad Central de Venezuela. Simultáneamente con su carrera, cursó estudios de Actuación de Teatro y Tv, graduándose en la Casa del Artista-Venezuela. Ha realizado cursos de Oratoria, RSE, redacción, presentación de Tv, entre otros. 

Decidió emprender este proyecto debido a un diagnóstico de ovarios poliquísticos y a su lucha para lograr un embarazo. Le apasiona escribir y cree fielmente en que ésta es una forma de ayudar, aunque sea un poco, a las mujeres que desean convertirse en madres.

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