La escritora francesa Sandrine Destombes ha querido salir del marco de las fuerzas del orden y de la justicia que "encierran al autor" en su nuevo 'thriller' de investigación, "Madame B", protagonizado por Blanche Barjac, una mujer que se encarga de limpiar escenas del crimen desde el lado opuesto a la ley.
"El oficio de limpiador me pareció que abría un abanico de posibilidades", admitió Destombes este martes en una rueda de prensa celebrada en el marco del festival literario BCNegra, donde presentó "Madame B", su tercera novela traducida al castellano.
Destombes (1971) precisó que quería desarrollar "una investigación a la antigua usanza, con más reflexión y menos tecnología" para "divertirse" y hacer su tarea "un poco más compleja".
En "Madame B", la autora parisina vuelve a poner a una mujer en el centro de la acción, como ya hizo en su primera trilogía publicada en Francia, protagonizada por Max Tellier, pero, en esta ocasión, no se trata de una comisaria de policía, sino de una limpiadora de escenas del crimen que se encarga de esconder pruebas y ocultar cadáveres.
"Me parecía curioso que ni siquiera las mujeres pensaran en la posibilidad de ejercer esta profesión", afirmó Destombes, a lo que añadió que siempre se piensa en una mujer para ocuparse de la limpieza del hogar, mientras que se imagina al hombre a cargo de las escenas del crimen.
Mientras trabajaba con un asesino a sueldo al que apodan el Sabueso, Blanche Barjac encuentra, entre las pertenencias de la víctima, un pañuelo, una prenda que la transporta hasta el día en que su madre se suicidó, veinte años atrás, lo que hace que se dé cuenta de que alguien la vigila y pretende chantajearla.
Blanche deberá recurrir a sus clientes y a periodistas para resolver el enigma, pues ni las fuerzas del orden ni su mentor y padrastro, Adrian, la podrán ayudar, lo que hará tambalear su salud mental.
"Ella cree que es una mujer fuerte y se siente orgullosa de tener una buena reputación en una profesión a la que se dedican los hombres, pero cuando de repente se altera su equilibrio, se da cuenta de que realmente no es tan fuerte como pensaba, que su equilibro es frágil y que se lo debe a un hombre, su padrastro", resume Destombes.
"Tiene que aprender a crecer muy rápidamente, en muy poco tiempo, y además, sola", señala la escritora.
Mirando su propio pasado, añade Destombes, Blanche Barjac aprenderá que, por mucho que se limpien, algunas manchas no pueden ser borradas y que cada acto tiene sus consecuencias, aunque “quizás no las que espera la sociedad”.
"No se puede olvidar el pasado y, de hecho, sería un error hacerlo. El presente que vivimos se establece en base al pasado", ha reflexionado la autora.
Blanche Barjac es un personaje lleno de matices grises, no es ni una heroína ni una villana, e, incluso, Destombes la describe con los mínimos rasgos posibles para que cada lector haga uso de su imaginación para crearse la figura.
"No quiero que haya una imagen. Quiero que al lector, en función de su inconsciente, le pueda recordar a una persona o a otra, y que cree su propio personaje. Hay tantas lecturas como lectores", concluye la novelista.
Destombes también analizó los efectos que la pandemia de covid-19 ha tenido en su trabajo y en el sector de la novela negra en general, y reveló que, durante los primeros seis meses, no se vio capaz de escribir.
La autora aseguró que no tiene intención de publicar una novela que se centre en la temática de la pandemia, porque “uno lee para salir de su cotidianeidad”.
Finalmente, Sandrine Destombes avanzó que está trabajando en una nueva obra donde vuelve a encontrarse con su primera protagonista, la comisaria Max Tellier, en una investigación que gira alrededor del "reverso de las consecuencias y de si hay un castigo a la altura de los actos o no".


