ATENAS ( AFP ) Grecia, cuyo primer ministro Antonis Samaras pide más tiempo para llevar a cabo las medidas de ajuste presupuestario, se comprometió con sus acreedores de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional a reducir el déficit público por debajo del 3% en 2014 a cambio de préstamos para evitar la quiebra de su país.
Según el acuerdo alcanzado en febrero, el país debe respetar la "regla de oro" europea y reducir su déficit público, para pasar del 7,3% del Producto Interior Bruto (PIB) previsto en 2012 y el 4,6% del año próximo a un 2,1% en 2014.
Se trata de un objetivo ambicioso teniendo en cuenta que Atenas ya redujo su déficit en más de seis puntos entre 2009 (15,8%), el año en que empezó la crisis, y 2011 (9,3%).
Para cumplir sus compromisos, el país necesita ahorrar unos 11.500 millones de euros en 2013 y 2014 por lo que necesitará un nuevo paquete de medidas en el que el gobierno ya está trabajando.
A cambio, la UE y el FMI prestarán a Grecia otros 130.000 millones de euros, que se suman a la ayuda de 110.000 millones acordada en 2010.
Si se cumple este plan, el año 2012 tendría que ser el último en números rojos para el país, con un déficit primario (el que permite un cálculo más exacto) del 1%.
El PIB tendría luego que tener un excedente primario de 1,8% en 2013 y 4,5% en 2014.
Por su parte la deuda pública griega tendría que pasar del 161,4% previsto en 2012, a 165,4% en 2013 y 162,1% en 2014.
Para 2020 el objetivo es reducir la deuda pública a 120,5% del PIB, gracias a la reestructuración del pasado mes marzo de la deuda soberana en manos privadas, lo que permitió borrar 106.000 millones de euros en deudas.
Atenas tiene que llevar a cabo reformas para reducir el tamaño de su sector público y el número de funcionarios pero también un programa de privatización masiva hasta 2015, unas medidas que tendrían que permitir ahorrar 19.000 millones de euros.
Sin embargo, esta plan, elaborado antes de la crisis política en Grecia de principios de año, podría cambiar cuando se conozcan en septiembre las conclusiones del informe sobre las finanzas del país elaborado por la troika (Unión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional).
El memorándum (el documento que rige el acuerdo entre Grecia y sus acreedores) preveía un retroceso del 4,7% del PIB en 2012, el quinto año consecutivo de recesión en Grecia, y la vuelta del crecimiento económico en 2014.
Pero las instituciones financieras y el gobierno del conservador Antonis Samaras creen ahora que la recesión será mucho peor, con una caída del 7% del PIB en 2012.
Para salir de esta situación y de la espiral de recesión creada por las medidas de ahorro desde 2010, Samaras pide dos años más, hasta 2016, y no 2014, para hacer las reformas.
Esta posibilidad está prevista en el memorándum pero sólo "en caso de una recesión significativamente más profunda de lo previsto".
FUENTE: Agencia AFP




