Alemania, uno de los países europeos que era más dependiente energéticamente de Rusia antes de la guerra en Ucrania, anunció el domingo que ha logrado reducir esta tendencia, especialmente para el carbón y el petróleo.
En cambio la dependencia del gas ruso sigue siendo significativa, aunque se ha reducido de 35% a 55% antes de la invasión lanzada por Rusia contra Ucrania el 24 de febrero.
"En las últimas semanas, hemos realizado grandes esfuerzos, con todos los actores involucrados para reducir nuestras importaciones de energías fósiles de Rusia y para diversificar nuestros aprovisionamientos", celebró el ministro de Economía y del Clima, Robert Habeck.
Alemania anunció hace varias semanas que quiere prescindir completamente del petróleo y del carbón ruso para finales de año.
Con respecto al gas, Alemania advirtió que va a ser difícil dejar de consumir gas ruso antes de 2024, aunque el país ha aumentado sus importaciones de gas natural proveniente de Noruega y de los Países Bajos y de gas licuado de otros países.
FUENTE: AFP



