EEUU Famosos -  18 de febrero 2014 - 10:12hs

Taylor Swift perdió su virginidad con Jake Gyllenhaal

La popular cantante Taylor Swift aseguraba en sus primeros años de carrera que estaba decidida a esperar hasta el matrimonio para iniciarse en el universo de las relaciones sexuales, pero la atracción y la confianza que sentía por el actor Jake Gyllenhaal, quien fuera una de sus primeras parejas conocidas, le llevó a romper su promesa y a dejarse llevar por la pasión solo unos meses después de comenzar su romance."Estaba convencida de que Jake era el hombre de su vida, la persona con la que se iba a casar y a pasar el resto de su vida. Estaba tan segura de su amor por él, que decidió adelantarse a lo planeado y lanzarse a sus brazos. Estaba profundamente enamorada", aseguró una fuente al portal Radar Online.

Sin embargo, los problemas entre la inusual pareja -con una diferencia de 12 años de edad- empezaron a emerger con rapidez tan pronto como el intérprete se convirtió en el gran ausente durante la fiesta de cumpleaños que Taylor organizó en su casa de Tennessee para celebrar sus 21 años de vida, una celebración llena de frustración y lágrimas que tuvo lugar en diciembre de 2010."A partir de ese punto, la relación entre Jake y Taylor empezó a deteriorarse a una velocidad asombrosa, ya que Jake ni siquiera le envió un mensaje de texto el día de su cumpleaños. Todo estaba preparado para que Taylor le presentara a sus mejores amigos y a buena parte de su familia, pero jamás apareció por la fiesta de cumpleaños.

Al principio, ella pensó que le estaba preparando algún tipo de sorpresa para destacarse sobre los demás, pero nada de eso. Al final se encerró en el baño y estuvo llorando toda la noche", añadió el mismo informante.Años después, una vez superado por completo su gran desengaño amoroso, Taylor Swift ha mantenido sonadas relaciones sentimentales con chicos más jóvenes que ella, como el guapo Harry Styles -vocalista de One Direction- o el ya famoso Connor Kennedy -perteneciente a la famosa saga familiar de políticos estadounidenses-, breves idilios que le han servido además de inspiración a la hora de componer las emotivas letras que pueblan sus exitosos discos de estudio.

"Suelo mantener los detalles sobre mi vida personal para mí y para mis allegados, pero cuando escribo canciones también necesito transmitir todo lo que siente mi corazón. La tarea de escribir tiene un componente confesional en el que vuelcas todas aquellas experiencias y anécdotas con las que lidias diariamente", explicaba a la revista Look sobre los efectos de la terapia musical.