La joven Tiger Lily Hutchence Geldof acaba de cumplir 18 años tras una discreta infancia y una adolescencia completamente alejada de los medios de comunicación, pero teniendo en cuenta que sus padres son los ya desaparecidos Michael Hutchence -líder de la extinta banda INXS- y Paula Yates, la malograda modelo que concibió a la niña durante un breve idilio con el músico que tuvo lugar el mismo año en que se divorció de Bob Geldof, no resulta sorprendente que su nombre vaya a cobrar en las próximas semanas más relevancia a cuenta del reparto de la herencia de su padre.
El hermano de Michael Hutchence también está convencido de que el valor total de las propiedades y derechos discográficos del artista superaba en 1997 -año de su dramática desaparición- la barrera de los 20 millones de dólares, una cantidad que se habría ido reduciendo considerablemente durante los siguientes 17 años, a su juicio, por culpa de las intromisiones ilegítimas de quienes solían manejar su carrera musical.
Sin embargo, el abogado Andrew Paul -quien fuera representante legal del malogrado cantante y el encargado ahora de hacer cumplir su testamento- ha destacado que parte del dinero atribuido a Michael en esos cálculos se encuentra invertido en determinados fondos bancarios a los que todavía no se puede acceder, además de insistir en que ciertas ganancias relacionadas directamente con su legado musical no dependen de su propia gestión sino de los sellos discográficos asociados a INXS.