La muerte por sobredosis accidental en 2008 de su compañero de reparto en 'Brokeback Mountain', Heath Ledger, afectó tanto a Jake Gyllenhaal que le hizo replantearse su manera de vivir.
"Le echo mucho de menos. No tener a Heath cerca es muy triste porque echo de menos su expresión y las conversaciones que tuvimos a lo largo de los años. Saber que la vida es frágil hace que quieras apreciar las cosas significativas y dejes de perder tiempo en las cosas triviales y superficiales. Me hizo querer estar más presente en el día a día de la vida y aprovechar el momento lo máximo posible. Me hizo ver la vida como algo mucho más precioso de lo que lo había considerado nunca antes y esto ha marcado una gran diferencia en mí. Intento hacer que mis relaciones con las personas sean lo más serias y reales posibles, esos son los momentos que verdaderamente conforman tu vida y tu existencia", revela el actor de 34 años al periódico Daily Mirror.
Para el intérprete, ver a su hermana la actriz Maggie Gyllenhaal tan feliz junto a su marido Peter Sarsgaard y sus dos hijas Ramona (9) y Gloria (3), ha provocado que él también esté impaciente por formar su propia familia.
"Veo a mi hermana lo feliz que es ahora disfrutando de su familia y me gustaría tener lo mismo algún día en mi vida", añade.
Pero el amor parece que se le resiste a Jack, a pesar de que actualmente se le relaciona con su compañera de reparto en 'Southpaw' Rachel McAdams y de que antes ha vivido romances con Taylor Swift y Kirsten Dunst.
"Es difícil encontrar a la persona correcta y a la vez estar preparado para mantener una relación seria cuando conoces a alguien que sabes que es con quien te gustaría pasar mucho tiempo y conocerle más profundamente. Nada me emociona más que imaginarme siendo marido y padre algún día. No hay ningún propósito que vea más importante que ese. Yo estoy muy unido a mis sobrinas. Haría cualquier cosa por ellas. Daría mi vida por ellas", explica el actor.



