Gina Rodriguez

Showbiz

Otras actrices se avergüenzan del aspecto que tienen sus pies por culpa de los tacones de infarto, pero en el caso de Gina Rodriguez su punto débil son las manos, ya que las suyas están llenas de cicatrices después de más de dos décadas practicando boxeo.

"Mi padre era árbitro de boxeo, así que crecí practicando boxeo desde los tres años. ¡Tengo las cicatrices que lo demuestran! Pero no me siento orgullosa de ellas porque por su culpa tengo unas manos muy poco femeninas", confiesa en el número de mayo de la revista Women's Health.

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Sin embargo, practicar durante tantos años este deporte también ha ayudado enormemente a Gina, al hacerle ganar en fortaleza interna.

"La idea de ser fuerte por dentro, de que puedes protegerte a ti misma aunque nunca tengas que llegar a hacerlo, la idea de que no importa tu estatura, es muy poderosa. El poder de la mente es muy fuerte. Eso es algo que aprendes en el ring", reconoce.

En el terreno profesional por ejemplo, el boxeo contribuyó a que Gina consiguiera triunfar como actriz gracias al espíritu de superación que le inculcó, que le empujó a no tirar la toalla por muchas negativas que recibiera en los inicios de su carrera.

"Tengo la sensación de que el boxeo se parece mucho a la interpretación, con la excepción de que en su caso tienes que pelear contra ti mismo. No contemplas la derrota, tienes que levantarte cada vez que te tumban y tienes que creer que puedes ganar. Cuando te subes al ring tienes que creer que puedes ganar o si no te van a patear el cu*o. En la actuación es muy parecido".

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