Sienna Miller durante la presentación de 'La ciudad perdida de Z'

Showbiz

Atrás quedaron las grandes guerras de Sienna Miller con los paparazzi para proteger los detalles de su vida sentimental o su relación de amor- odio con una industria que la veía más como una 'it girl', o como la novia de Jude Law, que como una actriz seria.

Con una década de fama y carrera a sus espaldas, la intérprete ha aprendido a reírse de todas aquellas situaciones que hace tiempo le habrían quitado el sueño.

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"Creo que una de las mejores cosas de ir haciéndote mayor es darte cuenta de que todo aquello en lo que invertiste tanta energía era algo completamente equivocado y que solo servía para distraerte. Deja que la gente diga lo que quiera, si no es cierto, me importa una mi****", ha confesado en una entrevista a ELLE. Esta nueva filosofía que abraza Sienna se aplica también al terreno profesional, donde ya no se molesta en dar explicaciones sobre por qué acepta o rechaza ciertos personajes.

"Me han tratado de encasillar durante toda mi carrera, es parte de ser mujer, algo por lo que los hombres nunca tendrán que pasar. Creo que ahora ya no me molesta tanto. Parece que la gente es más respetuosa a medida que te haces mayor", se ha sincerado la intérprete, que no olvida la multitud de etiquetas que trataron de colgarle en el pasado por su increíble belleza.

Pese a que en los últimos años solo ha aceptado papeles secundarios, como en su último filme, 'La ciudad perdida de Z', la actriz se siente muy feliz con esta nueva etapa, en la que cree haber encontrado el equilibrio perfecto entre su vida personal y laboral.

"Ha sido mi decisión porque no quiero pasarme meses y meses trabajando lejos, y estos son buenos papeles que me permiten trabajar con grandes personas en proyectos con clase, pero sin tener que estar meses fuera de casa, y así he podido compatibilizarlo con ser madre, lo cual resulta maravilloso", ha afirmado.

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