Florence Pugh

SHOWBIZ

Por norma general, cualquier estrella en alza en la meca del cine aceptaría sin pensárselo dos veces un papel en la factoría Marvel, pero Florence Pugh quiso asegurarse de que sabía en lo que se estaba metiendo antes de comprometerse a dar vida a la hermana de Scarlett Johansson en la próxima película centrada en el personaje de Black Widow.

La principal preocupación de la actriz de 24 años era que le obligaran a seguir una dieta demasiado estricta y la sometieran a exámenes periódicos para juzgar cómo iba evolucionando su figura.

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"Quería asegurarme de que fuera yo quien tuviera el control, y no ellos", ha asegurado en una entrevista a la revista ELLE. "Eso era algo muy importante para mí. No quería sumarme a un proyecto en el que me controlaran constantemente, y en el que otros decidieran si estaba o no lo suficiente en forma. Eso no va conmigo".

Su famosa compañera de reparto se ofreció a cederle los servicios de su chef personal, que se encargaba de prepararle platos tan saludables como deliciosos, pero Florence optó por rechazar su generosa oferta y cocinar ella misma cada día la comida que se llevaba al set de rodaje.

"Mi cerebro va a mil por hora. Trocear, cocer y remover es como una especie de terapia para mí", ha explicado.

Por contra, la intérprete se mostró encantada ante la perspectiva de entrenar con algunos de los mejores profesionales del mundo a la hora de prepararse a nivel físico.

"A mí me encantó toda esa parte, porque crecí practicando danza y moviéndome todo el tiempo. También me peleaba un montón con mi hermano, así que las escenas de acción fueron muy emocionantes", ha señalado.

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