SAN SALVADOR (AFP). Líderes de cinco pandillas anunciaron desde una cárcel de El Salvador el inicio de un campaña de recolección de sus armas para sumarse a la iniciativa de municipios "libres de violencia" alentada por mediadores de una tregua y la Organización de Estados Americanos (OEA), constataron este sábado periodistas de la AFP.
" Estamos trabajando intensamente en una campaña de retiro del armamento que se encuentra en manos de nuestras estructuras en los 18 municipios donde por ahora nos hemos comprometido a respaldar este laboratorio social (proceso de paz mediante la tregua) ", consigna un comunicado de las pandillas que fue leído por Carlos Tiberio Valladares, de la Mara Salvatrucha (MS-13).
Junto al subsecretario de seguridad de la OEA, Adam Blackwell, los líderes de las pandillas MS-13, Barrio 18, Mao Mao, Máquina y Mirada Locos, manifestaron su compromiso con el desarme durante una rueda de prensa en el centro Penal La Esperanza, en el municipio de Mejicanos, en la periferia norte de San Salvador.
Las armas serán entregadas por las pandillas a los mediadores de la tregua, el vicario castrense Fabio Colindres y al ex comandante guerrillero Raúl Mijango, bajo la supervisión de la OEA.
Como un gesto de "buena voluntad" por la paz, las pandillas entregaron en julio pasado un primer lote de armas al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
La nueva entrega del material bélico "se realizará justo en el momento en que se cuente con el marco legal necesario que garantice que dicho procedimiento se realice en el marco que las leyes de la república lo establezcan", explicó Valladares.
Por su parte, uno de los líderes de la pandilla Barrio 18, Carlos Mójica Lechuga, alias "Viejo Lin", declaró a la AFP que "la violencia ya no es una opción", y celebró que "en tiempo récord" que se inicie la segunda fase del proceso de paz.
Las pandillas recibieron con "mucho beneplácito" el anuncio realizado el viernes por un comité presidido por Blackwell para declarar la próxima semana las primeras cuatro ciudades del país "libres de violencia", en el inicio de la segunda fase del proceso de distensión.
" Reiteramos nuestra firme voluntad de involucrar nuestras estructuras en los procesos que se llevarán adelante en cada uno de esos municipios (libres de violencia) asumiendo que en ellos daremos inicio a un proceso que tendrá como finalidad el abandono pleno de toda actividad delictiva ", subraya la declaración.
Las organizaciones dejaron claro que el período de duración del cese completo de hostilidades "estará en dependencia del dinamismo y de los apoyos tanto externos como internos que reciban los actores locales que se involucren en dicho proceso".
Con el pacto entre pandillas vigente desde el pasado 9 de marzo, El Salvador dejó de figurar como el segundo país más violento del mundo al bajar los homicidios de 14 a 5 por día.