Las redes sociales se han convertido en un hervidero de protestas contra la ley de amnistía que prepara el Gobierno tailandés y que se suman al descontento de miles de personas que se manifiestan por las calles de Bangkok.
Decenas de miles de usuarios de portales como Facebook, Twitter o Instagram han optado por cambiar sus fotografías de perfil con mensajes contra la amnistía y así expresar su malestar al no poder abandonar sus lugares de trabajo y unirse a las protestas.
Más de 110.000 personas se descargaron entre el martes y miércoles una aplicación para dispositivos móviles que permite personalizar la página principal del perfil en las redes sociales con distintos mensajes en contra de la amnistía.
"Los mensajes políticos parecen muy serios, así que tuve la idea de aliviar el estrés producido mientras se protesta en la red contra el proyecto de ley", declara Kunuch Chutmongkolporn, estudiante de informática de la Universidad de Kasetsart y creador de la programa gratuito, al diario "The Nation".
Kunuch afirma que su intención es aunar todas las campañas surgidas en internet y así favorecer a la unión de las personas contra dicha iniciativa legislativa.
Mientras tanto, en la capital tailandesa continúan brotando cada día nuevos emplazamientos donde seguidores de grupos políticos y activistas expresan su malestar contra el Gobierno de Yingluck Shinawatra, a la que acusan de promover esta amnistía para que su hermano mayor, el depuesto exprimer ministro y prófugo de la justicia tailandesa, Thaksin Shinawatra, pueda regresar al país.
Cerca de 1.000 personas tomaron esta mañana la intersección de Asok, en el corazón financiero de la ciudad, mientras unos 5.000 estudiantes y trabajadores de la Universidad de Thammasat marcharon desde su campus, colindante con el Palacio Real, hasta la sede de Naciones Unidas en Bangkok.
Otro de los grupos antigubernamentales con mayor actividad es el autodenominado "V for Thailand", quienes muestran su indignación durante las manifestaciones ataviados con la máscara de Guy Fawkes, popularizada por el grupo "Anonymous".
Las manifestaciones más grandes, organizadas por los seguidores del opositor Partido Demócrata y que aglutinan en cada ocasión a cerca de 30.000 personas, han montado un pequeño campamento improvisado en las cercanías del Monumento para la Democracia donde cientos de personas hacen noche cada jornada.
Además de banderas de Tailandia y mensajes de apoyo a la institución monárquica, el uso de ruidosos silbatos es generalizado entre los manifestantes para crear un mayor alboroto.
Muchas tiendas de la ciudad han agotado existencias de este juguete que desde el inicio de las protestas se venden a centenares.
"Normalmente vendemos silbatos a estudiantes o sus padres, con un par de piezas por pedido. No obstante, ahora, cada pedido va por decenas", comenta Kanya Ampanun, trabajadora en un puesto en la Plaza de Siam.
La propuesta de ley, que fue aprobada el viernes por el Parlamento, deberá ser ratificada el próximo lunes por el Senado, donde el Ejecutivo no tiene asegurado el apoyo suficiente ya que la mitad de los escaños son nombrados sin pasar por las urnas, con al menos mayoría simple.
La iniciativa legislativa ofrece la amnistía para todos aquellas personas con cargos por las protestas políticas desde el 1 de enero de 2004 hasta agosto del presente año, excepto aquellos acusados por delitos contra la Monarquía.
Tailandia atraviesa una profunda crisis política desde el golpe militar que derrocó a Thaksin en 2006 y que ni el tiempo ni los distintos gobiernos formados desde entonces en elecciones democráticas han logrado solucionar.




