SIRIA Internacionales -  13 de diciembre 2013 - 10:00hs

Siria recordó al mundo el drama de los refugiados, más de 16 millones en 2013

Redacción Internacional (EFE). La tragedia siria ha alertado al mundo del drama de los refugiados, cuya cifra aumentó trágicamente en 2013, cuando más de 16 millones de personas abandonaron sus países por la guerra, el hambre o las catástrofes naturales.

A mediados de noviembre, 2,2 millones de sirios habían escapado de una guerra civil que ha causado más de 100.000 muertos, en un éxodo masivo que se ha duplicado en sólo seis meses y que amenaza con triplicarse para principios del año próximo, según los últimos datos de la ONU.

Sólo en el primer semestre de 2013, el número de sirios que abandonaron sus hogares (1,1 millones) igualó la cifra total de personas exiliadas en 2012 en todo el mundo, lo que sitúa la crisis de Siria como el factor más determinante en el desplazamiento de personas a nivel mundial.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha alertado, además, de la elevada cifra de niños entre los refugiados sirios, pues son ya 1,2 millones los menores de 18 años y de ellos el 75 por ciento tiene menos de 12 años.

Unos 3.700 niños sirios viven en el Líbano y Jordania sin ninguno de sus padres, cargados de "cicatrices físicas y emocionales" y "expuestos a abusos, explotación y reclutamiento", según el último informe de ACNUR, que asegura que la mayoría de los nacidos en los campos de refugiados carece de certificado oficial de nacimiento.

Además del Líbano y Jordania, Turquía, Irak y Egipto acogen, con enorme esfuerzo y pocos recursos, al 96 por ciento de los refugiados sirios, algunos de los cuales han llegado también a Europa o han perecido en el intento de cruzar el Mediterráneo en las mismas barcazas en las que subsaharianos y norteafricanos buscan también un futuro mejor.

La tragedia de Lampedusa del pasado 3 de octubre, cuando murieron 366 personas en un naufragio junto a esa isla italiana, acaparó las portadas de la prensa internacional y escandalizó al mundo entero, pero no detuvo el goteo de quienes arriesgan su vida cada día escapando de la violencia o el hambre.

Los que murieron en ese barco eran eritreos, pero también cruzan el mismo mar peticionarios de asilo o emigrantes de Mali, Níger, Somalia, Etiopía, Nigeria, Ghana y Sudán, a los que se han sumado en los últimos meses los procedentes de Libia, Egipto y Siria.

Especialmente crítica es la situación en Etiopía, donde hay unos 240.000 refugiados somalíes, así como 73.000 eritreos, 62.000 sursudaneses y 30.000 sudaneses, y en Kenia, con unos 500.000, la mayoría de ellos somalíes alojados en el mayor campamento de refugiados del mundo, el de Dadaab, junto a la frontera con Somalia.

La guerra y el hambre son las principales causas del enorme desplazamiento humano en esa parte de África, desde la que también se huye a Asia, como las 62.000 personas que arriesgaron su vida en 2013 en busca de refugio cruzando el peligroso Golfo de Aden, el reino de los piratas.

Esta ruta, una de las más importantes en cuanto al flujo de migración, es también una de las más mortíferas, con travesías organizadas por bandas de traficantes que prometen llegar a la costa de Yemen, donde los somalíes reciben automáticamente el estatus de refugiado y punto de paso hacia las ricos países del Golfo Pérsico.

En América, con el porcentaje más bajo del total de refugiados y desplazados en 2012, Colombia sigue siendo el país del que más personas escapan y donde el conflicto armado ha forzado el desplazamiento de 4,7 millones de personas desde 1997.

Los colombianos buscaron cobijo en Panamá, Venezuela y, sobre todo, en Ecuador, cuya frontera cruzó cada mes un millar en 2013, a pesar de que cada día resulta más difícil conseguir el asilo político en ese país, en medio de las expectativas de que fructifique el diálogo abierto entre el Gobierno y la guerrilla. EFE