PORTLAND Internacionales -  10 de abril 2014 - 20:10hs

Maine reduce cobertura de narcóticos opiáceos

Las fuertes restricciones de Maine al uso de analgésicos opiáceos entre los pacientes del Medicaid, que han obligado a muchos a optar por tratamientos alternativos durante el último año, han llevo a una reducción significativa de la cantidad de pacientes a quienes les recetan medicamentos que provocan mucha adicción a los que se culpa de provocar abuso de drogas y muertes en todo el país.

Funcionarios del programa médico MaineCare, la versión estatal del programa de salud Medicaid, que cubre a los pobres e incapacitados, dice que las nuevas normas han llevado a una baja del 17% en los últimos 12 meses en la cantidad pacientes que usan analgésicos opiáceos como OxyContin y Vicodin en 2013 en comparación con el año anterior.

Con menos recetas y dosis más pequeñas, la cantidad de pastillas dispensadas se redujo en 27%, equivalente a 6 millones de pastillas a 15.000 pacientes menos.

MaineCare también ha llevado a que los médicos prescriban menos recetas de analgésicos cubiertos por seguros privados, que se redujo en 10.000 pacientes y 3,3 millones de pastillas menos.

En momentos en que el estado experimentaba "una epidemia en materia de recetas de opiáceos", las reglas más estrictas son necesarias para combatir las tendencias de adicción, dijo Roy McKinney, director de la Oficina de Control de Drogas de Maine.

McKinney señaló que una consecuencia involuntaria de las normas de Medicaid, junto con otros esfuerzos estatales y nacionales, es que controlan efectivamente la fuente de narcóticos que se venden ilegalmente y puede contribuir al aumento en el uso de la heroína porque los adictos buscan una alternativa similar pero más barata.

"Están sucediendo muchas cosas, pero creo que estas cifras indican una tendencia muy positiva porque no sólo elimina el acceso a un tratamiento", destacó Kevin Flanigan, director de servicios de MaineCare. A diferencia de los esfuerzos del estado por reducir el uso de analgésicos en el pasado, las nuevas normas exigen que los pacientes con dolores crónicos usen dosis menores y prueben con la terapia física, los quiroprácticos o someterse a terapia de tolerancia al dolor.

Las nuevas normas de Maine la cantidad de analgésicos opiáceos a dos semanas al año y contemplan la renovación en períodos de dos semanas con una autorización especial. Los pacientes con dolor crónico que duren más de ocho semanas caen en una categoría diferente y están obligados a buscar tratamientos alternativos como terapia de cognitiva conductual y verse con un quiropráctico.

Los pacientes de cáncer, sida y otros con dolores crónicos por enfermedades terminales mantienen la cobertura de analgésicos opiáceos. Los pacientes de hospicios y los recluidos en asilos de ancianos también gozan de la exención.

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