La probabilidad de un brote significativo de ébola en Estados Unidos es remota, según la alta funcionaria de Salud y Servicios Humanos (HHS por sus siglas en inglés) que está garantizando a los legisladores que las agencias del gobierno están preparadas para cualquier contingencia.
Los comentarios sobre el ébola de la médico Nicole Lurie, adjunta a la secretaría de HHS para preparación y respuesta, se produjeron en un testimonio preparado para la audiencia del Comité de Supervisión y Reforma del Gobierno que se celebrará más tarde el viernes.
El comunicado de Lurie fue escrito antes de que a última hora del jueves se informase del cuarto caso de ébola diagnosticado en Estados Unidos — un médico en Nueva York que había atendido a pacientes con la enfermedad en Guinea.
Esto impulsó temores renovados sobre el ébola y más preguntas de legisladores. Los republicanos, en concreto, han cuestionado la respuesta del gobierno de Barack Obama a la enfermedad, y en la sesión, que se celebra a menos de dos semanas de las elecciones de mitad de legislatura, es posible que se realicen más críticas.
Los republicanos han pedido que se prohíba viajar y se ponga en cuarentena a quienes lleguen al país procedentes de Guinea, Liberia y Sierra Leona, los países africanos donde la epidemia ha matado a miles de personas. El gobierno de Obama se ha resistido a tomar estas medidas aunque incrementó los exámenes a los viajeros que llegan al país y aseguró que están controlados durante 21 días, el periodo de incubación de la letal enfermedad.
"El ébola es una enfermedad peligrosa, pero casi no hay motivos para el pánico", dijo Lurie. "Hay una epidemia de miedo, que no de ébola, en Estados Unidos".




