Más de 1,6 millones de estudiantes iniciaron este lunes el año escolar en Nicaragua, 12% más que en 2007 cuando el gobierno sandinista restableció la gratuidad en la educación pública, que no obstante continúa siendo deficiente, según fuentes diversas.
"El acceso a la educación mejoró, pero no de manera significativa, y en el plano de la calidad considero que más bien ha habido un deterioro", no porque la educación sea gratuita, sino por factores económicos, afirmó a la AFP el catedrático y experto en educación Rafael Lucío.
Los problemas estructurales, pedagógicos y los bajos salarios que perciben los docentes son algunos de los factores que han incidido en la baja calidad educativa, señaló el especialista.
Según cifras oficiales, más de 1,6 millones de niños y adolescentes se matricularon este año en las diferentes modalidades educativas y alrededor de 400.000 quedaron fuera del sistema educativo por razones económicas y culturales.
El incremento de la matrícula "refleja que tanto padres como estudiantes están apostando a su formación" para salir adelante, pero las autoridades educativas deben trabajar más "en la calidad académica y humana" para reducir la deserción escolar, estimó la experta en educación Vanessa Castro.
Un estudio realizado por la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), indica que en el 2010 el 20% de los alumnos de primaria abandonaba la escuela después de algunos meses, mientras que 64% lo hacía en secundaria.
La investigación arrojó, además, que sólo el 47,9% de los niños que ingresaron a primer grado finalizaron la primaria en esa época.
La situación, sin embargo, mejoró a partir del 2012, cuando los índices de deserción bajaron a un 10%, según cifras del gobierno.
Se estima que Nicaragua destina apenas el 4% del Producto Interno Bruto (PIB) para la educación básica y media, la mitad de lo que los expertos consideran se debería invertir en el sector, señalado como clave para erradicar la pobreza, que es del 45%.
FUENTE: AFP



