La canciller argentina Susana Malcorra dijo el martes que está dispuesta a trabajar para mejorar el intercambio comercial con Irán pese a la tensión que ha marcado las relaciones con el país del Medio Oriente desde el atentado contra un centro judío de Buenos Aires en 1994, que la justicia atribuyó a ciudadanos iraníes.
"Si Irán está dispuesto a comprar cualquier elemento que pueda vender Argentina, Irán está interesado y podemos hacer una transacción lógica lo haremos. No hay ninguna razón" para no hacerlo, expresó la funcionaria en conferencia de prensa.
En la víspera, el gobierno del presidente Mauricio Macri desistió de apelar un fallo que declaró inconstitucional el memorando de cooperación que había firmado su antecesora Cristina Fernández con Irán para avanzar en el esclarecimiento del ataque, que causó 85 muertos y cuya autoría intelectual la justicia argentina adjudica a ocho iraníes, la mayoría de ellos ex funcionarios y ex diplomáticos.
Teherán siempre ha negado su responsabilidad en el atentado, por el cual no hay detenidos ni condenados.
"Eso significa que este acuerdo no es vigente para nosotros. Ahora tenemos que sentarnos y ver cuáles son los próximos pasos porque las cuestiones siguen pendientes y hay que encontrar una forma de resolverlas", sostuvo Malcorra sobre la disputa diplomática con Irán por AMIA.
Interpol ha emitido alerta roja contra cinco ciudadanos iraníes a pedido de la justicia argentina por atentado contra AMIA.
No obstante, la ministra de Exteriores aclaró que "eso no impide que tengamos otro tipo de diálogo en aspectos de mutuo interés".
La decisión del gobierno de Macri de ampliar la oferta exportadora del país sudamericano a la mayor cantidad de países, incluso a Irán, no ha caído bien en la comunidad judía local.
"Por un lado se está derogando el Memorándum, pero por otro lado la flamante canciller dijo que va a negociar comercialmente con Irán y, claramente, esto es una contradicción", opinó el vicepresidente en ejercicio de la presidencia de la AMIA, Thomas Saieg.
"Por supuesto el gobierno (argentino) decidirá sobre sus intereses en avanzar en cualquier relación internacional. Desde el punto de Israel, cuando el líder religioso de Irán sigue llamando en contra de la existencia del Estado de Israel y apoyando el terrorismo, cualquier gobierno que comparte los valores democráticos y los derechos humanos tiene que evaluar su relación con un país como Irán", reflexionó Saieg.
El intercambio comercial con Irán ha tenido fluctuaciones tras el atentado. En 2014 se registró una caída del 25% en ventas externas a ese país, al cual se exportan principalmente derivados de la soja, como harina, aceite y porotos, y medicamentos, artículos y aparatos de ortopedia y aparatos de ozonoterapia, según datos oficiales.
"La dinámica entre los países tiene que describirse en términos razonables, racionales y maduros", dijo Malcorra. "Tenemos una diferencia con Irán, trataremos de ver cómo vamos a dar los próximos pasos para seguir resolviendo esa diferencia. No estamos dejando eso de lado (pero)... vamos estar trabajando con todos en las oportunidades que haya para generar exportación, para generar inversión, para generar intercambio comercial".




