Argelia Internacionales -  31 de enero 2020 - 18:03hs

Las protestas populares masivas cumplen 50 semanas consecutivas en Argelia

Argel, 31 ene (EFE).- Las manifestaciones contra el régimen militar cumplieron hoy el 50 viernes consecutivo pese a las maniobras del gobierno para reprimir y acabar con una movilización que arrancó el 22 de febrero de 2019 y que no ha perdido ni el fuelle ni el espíritu festivo.,Al grito de "no vamos a parar", "queremos un estado civil y no militar" y "libertad para los presos políticos y de conciencia", miles de personas volvieron a marchar por el centro de Argel ante un férreo despliegue poli

Las manifestaciones contra el régimen militar cumplieron hoy el 50 viernes consecutivo pese a las maniobras del gobierno para reprimir y acabar con una movilización que arrancó el 22 de febrero de 2019 y que no ha perdido ni el fuelle ni el espíritu festivo.

Al grito de "no vamos a parar", "queremos un estado civil y no militar" y "libertad para los presos políticos y de conciencia", miles de personas volvieron a marchar por el centro de Argel ante un férreo despliegue policial integrado por unidades antidisturbios, gendarmes y agentes de inteligencia.

Además de las detenciones preventivas a primera hora de la mañana, que se repiten desde hace semanas, el régimen argelino sumó el jueves la noticia del arresto de un presunto yihadista que supuestamente se preparaba para atentar durante las marchas, aunque sin mostrar pruebas.

Aún así, tanto la calle Hocin Asselah, que absorbió la multitud proveniente del barrio popular de Bab al Oued, en el oeste, y Hassiba Benbouali, reservada a la población que llega del distrito de Belcourt, en el este de la capital, volvieron a desbordarse de seguidores del "Hirak" un semana más.

Ambas convergieron en la avenida Didouche Mourad, frente a la Facultad Central, pero como en meses anteriores se les impidió acceder a la plaza de la Grande Poste, epicentro de las protestas cuando arrancaron, y ahora bloqueada por decenas de vallas y furgones policiales.

"La demostración de hoy no es nada si la comparas con los días que vienen. El 21 de febrero vais a asistir al gran tsunami y no pararemos", prometió un manifestante a los policías.

En la citada avenida Didouche Mourad, un grupo de periodistas reclamó la libertad de su colega Sofian Merakchi, corresponsal de la cadena de televisión libanesa "Al Mayadeen"- afín al movimiento chiíta Hizbulá- en prisión preventiva desde septiembre tras ser acusado de introducir material audiovisual en el país "sin autorización de aduanas".

Los periodistas exigieron, además, el respeto de la libertad de prensa y denunciaron las intimidaciones y presiones que siguen sufriendo.

Los manifestantes, que expresaron como en cada semana su descontento con el poder en un ambiente festivo y pacífico, se acordaron hoy del pueblo palestino y levantaron pancartas en las que denunciaron el nuevo plan del presidente estadounidense, Donald Trump.

Las protestas estallaron hace casi un año en contra de la decisión del círculo cercano al presidente Abdelaziz Bouteflika de que este aspirara a un quinto mandato consecutivo, pese a que su salud se lo impedía, y se prolongaron tras su caída con llamamientos a la salida del jefe el Ejército, Ahmed Gaïd Salah, quien se convirtió en el hombre fuerte del país después de forzar la renuncia del longevo mandatario.

Gaïd Salah, que falleció el pasado 23 de diciembre por un problema cardíaco, impulsó, asimismo, una campaña de "manos limpias" que condujo a la cárcel a decenas de políticos, militares de alto rango, periodistas y empresarios considerados próximos al entorno de Bouteflika.

Entre ellos su hermano Said al que se consideraba el poder en la sombra, el general Mohamad Mediane "Tawfik", jefe de los servicios secretos durante 25 años y supuesto sucesos, y los exprimeros ministros Ahmad Ouyahia y Abdelmalik Sellal, todos ellos ya juzgados y condenados a duras penas de prisión acusados de corrupción, conspiración y abuso de poder.

El pasado 12 de diciembre fue elegido nuevo presidente Abdelmejid Tebboun, miembro del aparato que domina en Argelia desde la independencia, quien ha prometido cambios en la Constitución que no ha servido para apaciguar la protesta en la calle.

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