Liechtenstein convocó este martes a los 193 miembros de la Asamblea General de la ONU para debatir un proyecto de resolución, apoyado por Washington, que obliga a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad a que justifiquen su recurso al veto, en un intento de limitar su uso.
El proyecto de Liechtenstein, copatrocinado por medio centenar de países entre ellos Estados Unidos, México y España, aunque por ninguno de los otro cuatro miembros permanentes del Consejo de Seguridad (Rusia, China, Francia y Reino Unido), debería ser sometido a votación próximamente, según diplomáticos.
El Consejo de Seguridad cuenta con otros diez miembros no permanentes que no disponen de derecho a veto.
Obtenido por la AFP, el texto prevé una convocatoria de la Asamblea General "en los diez días laborables siguientes a la oposición de uno o de varios miembros permanentes del Consejo de Seguridad, para realizar un debate sobre la situación en la que se ha realizado el veto".
- 295 vetos desde 1946 -
Entre el medio centenar de copatrocinadores (que se comprometen a votar a favor de la resolución), figuran Ucrania, así como Japón y Alemania, dos Estados que aspiran a un puesto permanente en un eventual Consejo de Seguridad ampliado que represente de manera más realista al mundo actual.
Por el momento, se desconocen las posiciones de India, Brasil o Sudáfrica, otros pretendientes a un puesto permanente en el órgano.
Aunque no copatrocina el texto, Francia votará a favor, según un diplomático. La posición de Londres, Pekín y Moscú se desconoce.
Desde el primer veto que realizó en 1946 sobre el caso sirio y libanés, Rusia ha recurrido 143 a esta prerrogativa, por delante de Estados Unidos (86 veces), Reino Unido (30), China y Francia (18 veces cada uno).
"Estamos particularmente preocupados por la tendencia vergonzosa de Rusia a abusar de su derecho a veto en las últimas dos décadas", subrayó en un comunicado la embajadora estadounidense ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield. La adopción de la resolución de Liechtenstein "será una etapa importante hacia (...) la transparencia y la responsabilización de todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad", asegura.
Para limitar el recurso al veto y tras haberlo utilizado en 1989 por última vez, Francia propuso en 2013 desistir voluntariamente en caso de "crímenes masivos". Pese a haber sido defendida por México y apoyada por un centenar de países, hasta ahora, esta propuesta no ha tenido seguimiento.
FUENTE: AFP




