El Código de la Familia fue modificado por iniciativa de varias diputadas entre ellas Teresita de Arias, quien explica o más bien aclara aquellos comentarios que los padres no pueden reprender a sus hijos sin ser acusados de abuso. Arias manifestó que la ley no solo permite que se corrijan a los menores, sino que obliga a los padres a hacer uso de su autoridad, pero de una manera civilizada.



