PANAMÁ, ( AFP ). El ministro panameño de Seguridad, José Raúl Mulino, acusó este jueves a los habitantes de la comarca indígena de Kuna Yala de colaborar con el narcotráfico y negó que haya acoso de la policía hacia estas comunidades, como denuncian los nativos.
" Ahí (en Kuna Yala) no hay ningún acoso. Ahí hay colaboración con el narcotráfico, que es distinto ", dijo Mulino a periodistas.
El miércoles, miembros de esa comarca, situada en el caribe panameño, denunciaron ante la fiscalía al director del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), Frank Ábrego, por supuesto abuso de autoridad y extralimitación de funciones.
En los últimos tiempos se han producido varios conflictos en operativos contra el narcotráfico entre policías e indígenas, quienes denuncian la militarización de sus territorios sin contar con su consentimiento y allanamientos sin las órdenes judiciales respectivas.
En un comunicado reciente, el Congreso General Kuna se quejó de un despliegue " similar a la guerra ", realizado por el Senafront en sus territorios con " armas de grueso calibre y rodeando la comunidad en cuatro puntos". " No le den color por ahí. Lo que hay es mucha colaboración con el narcotráfico y no un tema de acoso " policial, insistió Mulino.
" Han hecho ver a la opinión pública nacional e internacional como si realmente los caciques protegieran a narcos y obstaculizaran procesos (policiales), cuando eso es totalmente falso", aseguraron los indígenas en su comunicado.
Los indígenas panameños exigen que la policía les informe, de acuerdo a sus leyes, sobre operativos antidroga que se desarrollen en sus territorios. Además, los aborígenes se niegan a entregar a las autoridades algunas embarcaciones que los narcotraficantes abandonan en su huida o por encallar en zonas coralinas.
Los nativos aseguran que esas embarcaciones llevan mucho tiempo sin ser reclamadas y que, por tanto, según sus leyes pasan a su propiedad, algo que las autoridades gubernamentales rechazan.




