Alabanzas, paredes con oraciones escritas, es parte del escenario en el populoso barrio de El Chorrillo, sin embargo pese a este clamor, la realidad es otra.
En intranquilidad viven niños y adultos quienes están en constante riesgos de ser víctimas del “gatillo alegre”; a esto se dice popularmente a las recurrentes balaceras que se dan en el corregimiento.
Prueba de esto fue la tragedia que se registró la semana pasada, en donde la Calle 21 fue escenario de una balacera y dejó a seis personas heridas.
El director del Hospital del Niños, Paul Gallardo, manifestó que al Cuarto de Urgencias, llegan unos 50 casos por años, cifra que no se ha reducido.
FUENTE: Viola Guevara




