Mediante un comunicado emitido este miércoles, ONU Panamá saludó el acuerdo logrado por el Gobierno Nacional y las autoridades indígenas sobre el proyecto hidroelécrico de Barro Blanco.
La construcción del proyecto en la comarca Ngabe Buglé provocó discordias entre autoridades, la empresa a cargo e indígenas. Pobladores rechazaban la hidroeléctrica, bajo el argumento de que no fueron consultados, que estaban siendo despojados de sus tierras, y que la inundación de la presa para su funcionamiento causaría grandes afectaciones a residencias.
Ante esto, se instaló una Mesa de Diálogo que por más de 19 meses se mantuvo en negociaciones, que culminaron con la firma de un acuerdo definitivo el pasado martes 23 de agosto, por parte del presidente Juan Carlos Varela y la cacica Silvia Carrera.
“ La ONU reconoce la voluntad del Gobierno panameño y de las autoridades indígenas comarcales, elegidas legítimamente, para dar un paso adelante en la construcción de nuevas relaciones ”, señala ONU Panamá en su comunicado, donde además destaca el compromiso a que se respeten los bienes religiosos y culturales, y la mitigación del impacto a las tierras.
ONU Panamá participó en la mesa de diálogo prestando asesoría técnica.


