El director de la Caja de Seguro Social (CSS), Enrique Lau, se refirió al alto precio y desabastecimiento de los medicamentos, y la repercusión que causa en el consumidor o paciente.
“El mercado de medicamentos en Panamá está fundamentalmente apuntando a medicamentos de marcas e innovadores, que por todo lo que tiene que ver con investigación son más caros, a pesar de que hay una ley que establece que los médicos tenemos que prescribir el nombre genérico, persiste la mala práctica de poner los nombres comerciales”, precisó.
Según Lau, el tema de medicamentos y el del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), no son exclusivos de la CSS, y el Estado debe intervenir, dado que Caja tiene “poca influencia en los precios pese a ser un buen cliente”.
“El tema de la medicina es un monstruo de muchas cabezas... Es obvio que cuando soy el único proveedor de algo decido el precio. El escenario de competencia perfecta es la posibilidad de que hayan muchos actores y nadie es definitivo y al haber competencia los precios deben bajar”, mencionó.
Lau agregó que el problema de las vacunas se resolvió cuando el Estado adquirió las vacunas directamente del fabricante.
En ese sentido, según dio a conocer, Panamá está en conversación con México para tener una alianza estratégica, y tener medicamentos más baratos.
DESABASTECIMIENTO DE MEDICAMENTOS
Lau explicó que los precios de las medicinas van de la mano con el desabastecimiento. Mientras menos medicamentos hay, más elevado es el precio.
El galeno explicó que hay proveedores que no entregan la carga completa, o no las entregan a tiempo, entonces la CSS tiene que ir a comprar al menudeo, lo que es más caro.
Agregó que para abordar el desabastecimiento se está trabajando en un Consultorio Digital, para determinar lo que se está despachando en la institución y en cuanto tiempo se deben comprar los medicamentos para que no hagan falta.
Sin embargo, esta estrategia se complica debido a que el 40% de las recetas que llegan a las farmacias de la CSS no son de la institución, sino de clínicas privadas, por lo que se busca “un camino para conocer los medicamentos que se les recetan a los asegurados en otras instalaciones médicas”.
Actualmente, hay 40 medicamentos en situación de desabastecimiento.




