El Arzobispo Metropolitano de Panamá, José Domingo Ulloa, exigió el respeto de la dignidad humana y pidió la liberación de monseñor Rolando Álvarez, Obispo de Matagalpa, Nicaragua, tras la detención del cura.
Calificó como "aberrantes" los hechos que rodean esta detención, y considera que son motivo de alarma y dolor en toda la Iglesia Latinoamericana.
"Elevo una oración al cielo por Nicaragua, su noble pueblo y su Iglesia que hoy sufre persecución", concluyó.
La retención del obispo ocurre en medio del conflicto que la iglesia tiene con el Gobierno de Daniel Ortega, quien se mantiene en el poder de Nicaragua desde el 2007, tras tres reelecciones sucesivas.
El presidente Ortega ordenó el lunes el cierre de seis radioemisoras de la Diócesis de Matagalpa, que administra el obispo Álvarez, una de las voces más críticas de la Iglesia Católica.
El presidente acusa a los obispos de "golpistas" por apoyar las protestas opositoras que pidieron su dimisión en 2018.
Además, la Iglesia Católica de Nicaragua intermedió para la liberación de opositores presos.




